Intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para el mes de Septiembre 2011

PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy comenzamos de nuevo con las catequesis del Año de la fe, reflexionando sobre la resurrección de Jesús. ¿Cómo se ha transmitido esta verdad de fe? En las Escrituras encontramos dos tipos de testimonios al respecto: el primero, las breves fórmulas como la que hemos escuchado en la lectura del Apóstol, que indican con concisión el núcleo de la fe: la pasión, muerte y resurrección del Señor. El segundo, las narraciones que relatan el acontecimiento. Es significativo el hecho de que sean mujeres, que según la ley no podían dar un testimonio fiable, las primeras en anunciar la resurrección. Dios no las elige con criterios humanos sino que mira a su corazón. Su experiencia parte del amor, que las mueve a acudir al sepulcro, y que las hace capaces de acoger el signo de la tumba vacía y el anuncio del mensajero de Dios, y trasmitirlo, pues la alegría y la esperanza que las invade no se puede contener.

Audiencia General 03 de abril del 2013.



sábado, 8 de mayo de 2010

La intervención de María en las Bodas de Caná


≤La naturaleza femenina debe ser purificada y para ello es necesario tener presente el modelo de la Madre de Dios en las Bodas de Caná: como ella prevenir el embarazo antes de que sea notado, como ella intuir donde hay una necesidad, como ella ayudar sin hacerse notar. Una mujer que obra así, es como un espíritu bueno presente doquiera≥.
Edith Stein.

Lo ocurrido en las Bodas de Caná pone en evidencia la disponibilidad al servicio a los demás de María. Resalta también la fe y la confianza que ella tenía en su hijo y que lo indujo a Él a obrar su primer milagro. Ella sabía que Él podía realizar el milagro, confió y el milagro se realizó. Por otro lado, es de destacar que el primer milagro realizado por el Hijo de Dios en la tierra fue gracias a la intervención de una mujer, es cierto que era su madre, es cierto que se trataba de una mujer llena de fe, es cierto también que debió ser una petición hecha con firmeza pero revestida de humildad como correspondía a la que se había autodenominado “la esclava del Señor”, pero con esto seguramente Jesús también quería demostrar lo importante que para Él y para su padre era la mujer en general, en una época en la que no era valorada y sus palabras y sus peticiones no eran tomadas en cuenta, y lo importante que es y el poder de hacer que se obren milagros que ante Dios tienen la suplicas de una mujer perfecta como María.

Esther María Iannuzzo.

DICHOSOS LOS QUE SABEN VIVIR

Nuestra vida muchas veces va perdiendo el brillo. Los acontecimientos, las circunstancias, más que ayudarnos a crecer, en vez de ser oportunidades de maduración para nuestra persona, nos limitan, nos hacen sufrir y por lo tanto los rechazamos. Toma la vida con filosofía, aprende de ella y sácale el jugo, exprime de forma positiva todo lo que Dios permite y así serás una persona feliz y dichosa.

DICHOSOS los que saben reírse de sí mismos, porque no terminarán nunca de divertirse.

DICHOSOS los que saben distinguir una montaña de una piedra, porque se evitarán muchos inconvenientes.

DICHOSOS los que saben descansar y dormir sin buscarse excusas: llegarán a ser sabios.

DICHOSOS los que saben escuchar y callar: aprenderán cosas nuevas.

DICHOSOS los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio: serán apreciados por sus vecinos.

DICHOSOS los que están atentos a las exigencias de los demás, sin sentirse indispensables: serán fuente de alegría.

DICHOSOS ustedes cuando sepan mirar seriamente a las cosas pequeñas y tranquilamente a las cosas importantes: llegarán lejos en esta vida.

DICHOSOS ustedes cuando sepan apreciar una sonrisa y olvidar un desaire: vuestro camino estará lleno de sol.

DICHOSOS ustedes cuando sepan interpretar con benevolencia las actitudes de los demás, aún contra las apariencias: serán tomados por ingenuos, pero es el precio justo de la caridad.

DICHOSOS los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar: evitarán muchas tonterías.

DICHOSOS ustedes sobre todo cuando sepan reconocer al Señor en todo los que se encuentran: habrán logrado la verdadera luz y sabiduría.

Con estos consejos, Santo Tomás Moro nos da algunas pautas de cómo vivir nuestro breve paso por esta tierra llevando un mensaje, unas actitudes y un modo de ser algo diferente de lo que hoy nuestra sociedad contemporánea nos ofrece.

Marca tú la diferencia, y enséñanos con tu ejemplo a vivir...

P. Dennis Doren, L.C.

viernes, 30 de abril de 2010

MARÍA COMO MODELO DE FEMINIDAD


Ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso
(Lc 1,49)

≤Esto se refiere ciertamente a la concepción del Hijo, que es Hijo del Altísimo (lc 1,34), el “santo” de Dios; pero a la vez puede significar el descubrimiento de la propia humanidad femenina. “Ha hecho en mi favor maravillas”: éste es el descubrimiento de toda la riqueza, del don personal de la feminidad, de toda la eterna originalidad de la “mujer” en la manera en que Dios la quiso, como persona en sí misma y que al mismo tiempo puede realizarse en plenitud “por medio de la entrega sincera de sí”≥. (1)

Al pronunciar María estas palabras, durante su visita a Isabel, manifiesta alegría por la obra que Dios ha llevado a cabo en ella y reconoce la maravilla del don de la maternidad que es propio de la vocación de cada mujer y que en ese momento se está cumpliendo en ella. Al aceptar la maternidad está aceptando su feminidad.

En esto se nos presenta María como ejemplo, en ésta característica femenina, para la mujer de hoy. Por una parte le habla a las mujeres que aun reuniendo todas las condiciones para poder ser madres, renuncian a esta posibilidad porque el tener un hijo representa para ellas una atadura que les impide desarrollarse como profesionales y socialmente. Por otro lado, la matenidad conlleva el riesgo de perder la forma de algunas partes del cuerpo y esto las hace menos atractivas, ante los hombres y ante las demás mujeres. Estas son consecuencias del pecado original que ha contribuido a desvirtuar las caractrísticas tanto femeninas como masculinas, de la falta de formación en la niña y en la adolescente en cuanto a todo lo que le es propio de acuerdo a su feminidad y del efecto que provocan los esterotipos de mujer que se nos presentan continuamente en los medios de comunicación social.

Es cierto que el modo en que fue concebido el hijo de María es único e irrepetible, pero cabe destacar aquí algunos aspectos impotantes: primero la aceptación de la voluntad de Dios, por parte de María, consciente de que aceptando su voluntad, lo que Él lleve a cabo en ella respetará toda su integridad de mujer y solo podrá exaltar en ella todo lo que es propio a su feminidad. Dios que la ha creado no hará nada que vaya en contra de su naturaleza. En segundo lugar, la aceptación por parte de ella, a la realización de su vocación según el designio de Dios, la vocación de madre, que la lleva a una entrega de sí al hijo que involucra todo su ser. En tercer lugar, María no estaría sola, tendría a su lado a José y juntos podrían ofrecerle un hogar a Jesús, él se encargaría del cuidado de ambos. Jesús crecería dentro de un hogar formado por un padre y una madre, tendría ante sí las imagenes y el ejemplo de lo correspondiente a los modelos masculino y femenino realizados a plenitud.

En el momento de la anunciación María muestra una gran prudencia, característica de una mujer inteligente y sensata, cuando pregunta al ángel: ≤¿Y, cómo será esto pues no conozco varón?≥ y una gran confianza en Dios cuando responde ≤hágase en mí según tu palabra≥.

Manteniéndose siempre unida al Padre, María, supo descubrir el designio de Dios sobre ella al haberla creado mujer, atender a su vocación y desarrollar a plenitud su feminidad.


Esther María Iannuzzo.


(1) Cfr. Juan Pablo II, Mulieris Dignitatem N. 11


EL PODER DE LA SONRISA


¿Será la sonrisa un símbolo de alegría?, ¿y la alegría es capaz de transformarlo todo?, ¿tú, qué dices? yo digo que sí. Es como un tesoro inacabable que mientras más da, más se llena. Quien muestra una sonrisa, transpira alegría, atrae y nunca deja las cosas igual. Todos queremos, es más, buscamos estar con quien nos anima y estimula, buscamos a las personas alegres y que siempre tienen en su rostro una sonrisa. Puede ser que la vida nos trate mal, pero el estar con personas alegres es siempre un descanso en la montaña de la vida. Y cuando esas personas se apartan, dejan un hueco profundo en el alma y se van de la historia dejando en herencia un mundo mejor.

Basta una leve sonrisa en tus labios para levantar el corazón, para mantener el buen humor, para conservar la paz del alma, para ayudar a la salud, para embellecer la cara, para despertar buenos pensamientos, para inspirar generosas obras. Enséñate a sonreír, estudia la maestría de la sonrisa y demuéstrale a los sabios e intelectuales de este mundo, que aquí está el verdadero arte de vivir, el verdadero arte de ser feliz, en definitiva, la presencia de Dios en tu alma.

Sonríete hasta que notes que tu constante seriedad y severidad se hayan desvanecido. Sonríete hasta entibiar tu propio corazón con ese rayo de sol; irradia tu sonrisa: esa sonrisa tiene muchos trabajos que hacer, ponla al servicio de Dios. ¿Porqué no convertirte en apóstol de la sonrisa ahora? la sonrisa es tu instrumento, la caña para pescar almas y hacerlas felices. Santificando la gracia que habita en ti, te dará el encanto especial que necesitas para transmitir a los otros ese bien.

Sonríe a los tristes.
Sonríe a los tímidos.
Sonríe a los amigos.
Sonríe a los jóvenes.
Sonríe a los ancianos.
Sonríe a tu familia.
Sonríe en tus penas.
Sonríe en tus pruebas.
Sonríe en tus soledades.
Sonríe por amor a Jesús.
Sonríe por amor a las almas.

Deja que todos se alegren con la simpatía y belleza de tu cara sonriente. Cuenta, si puedes, el número de sonrisas que has distribuido entre los demás cada día; su número te indicará cuántas veces has promovido contento alegría, satisfacción, ánimo o confianza en el corazón de los demás. Estas buenas disposiciones siempre son el principio de obras generosas y actos nobles. La influencia de tu sonrisa obra maravillas que tú ignoras.

Tu sonrisa puede llevar esperanza y abrir horizontes a los agobiados, a los deprimidos, a los descorazonados, a los oprimidos y a los desesperados. Tu sonrisa puede ser el camino para llevar las almas a la Fe. Tu sonrisa puede ser el primer paso que lleve al pecador hacia Dios. También sonríele a Dios. Sonríe a Dios mientras aceptas con amor todo lo que Él te manda y merecerás la radiante sonrisa que Cristo fija en tí con especial amor por toda la eternidad.

“Sufrir con amor es delicioso, pero sonreír en el sufrimiento es el arte supremo del amor. Sonreír en el sufrimiento, es cubrir con pétalos vistosos y perfumados las espinas de la vida, para que los demás sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo, anote lo que nos va a recompensar”.

P. Dennis Doren, L.C.

jueves, 29 de abril de 2010

Origen y significado de la dignidad de la mujer

≤Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó: mujer y hombre los creó≥ (Gn, 1,27).

La dignidad de la mujer, pues, tiene su origen en el haber sido creada a imagen y semejanza de su creador que es Dios, quien desde el primer momento la ama, la llama a ser su hija y la coloca al cuidado del hombre. Y es en comunión con Dios que esa dignidad puede mantenerse en alto.

Esta dignidad que desde el principio de la creación posee la mujer viene confirmada y realzada por Jesucristo, por su manera amable y respetuosa de tratar a las mujeres. Cristo fue ante sus contemporáneos el promotor de la verdadera dignidad de la mujer y de la vocación correspondiente a esa dignidad[1]. En varios pasajes de la biblia podemos ver como Jesús las trata como a un igual en medio de una sociedad que consideraba a la mujer un ser de inferior calidad. No tuvo reparos en dejarse tocar por prostitutas y por adulteras, por la hemorroisa, por mujeres en condiciones que las hacían ser consideradas, y aun hoy lo son, impuras, despreciables. Se dejaba tocar, y él a su vez las tocaba, para sanarlas de cuerpo y de alma. Una vez que estas mujeres se topaban con Jesús en su camino sus vidas cambiaban para siempre. A partir de ese momento es como sí comenzaran a renacer, comenzaran a descubrirse a sí mismas, a valorarse, a reconocerse como hijas de Dios y a dejar que su gracia actuara en ellas.

≤Se sorprendían de que hablara con una mujer≥ (Jn 4,27) porque era un comportamiento contrario a los israelitas de su tiempo, se sorprendían incluso los mismos discípulos de Cristo[2]. El modo de actuar de Cristo, el Evangelio de sus obras y de sus palabras, es un coherente reproche a cuanto ofende la dignidad de la mujer[3].

La dignidad de la mujer se relaciona íntimamente con el amor que ella recibe por su feminidad y también con el amor que, a su vez, ella da. La mujer no puede encontrarse a sí misma si no es dando amor a los demás[4]. Y es que amar es la vocación a la que están llamados todos los seres humanos, hemos sido creados por un ser que es amor y a imagen y semejanza de ese amor, y por ende, nuestra realización plena no puede darse sí no es en el amor.

Corresponde a cada mujer vivir de acuerdo a la dignidad que le ha dado Dios y que ha confirmado Jesucristo, no solo por el trato que le dio a las mujeres que encontró en su camino, sino también por habernos redimido. El acto de la redención es un hecho que confirma y eleva la dignidad de cada ser humano.

La mujer de todas las épocas y de todas las culturas y religiones siempre ha tenido un gran desafío ante sí: el descubrir su dignidad, el aprender a valorarla y el hacerla respetar. Esa tarea toca a todas y cada una de nosotras sin excepción. Si no valoramos y respetamos nuestra dignidad nadie lo hará. Debemos reflejar esa dignidad en todos los actos de nuestra vida, en nuestra forma de actuar, lo que decimos, como lo decimos, en nuestra manera de vestirnos y de conducirnos, en la forma como tratamos a los demás y la manera como realizamos nuestro trabajo.

Sí tú no tuvieras el valor que tienes, Dios no hubiera enviado a su hijo a dar su vida por ti, Jesús vino a redimirnos a todos por igual; a los hombres y a las mujeres.
[1] JUAN PABLO II, Mulieris Dignitatem, N. 12[2] Cf. Ibid.[3] MD, N. 1.5[4] Cf. Ibid., 30

Esther María Iannuzzo.

jueves, 22 de abril de 2010

EL MENDIGO QUE CONFESÓ AL PAPA

Hace algunos días estuve platicando con unas familias, y en la conversación salió a relucir la humildad del Papa Juan Pablo II y su gran capacidad de hacerse todo a todos para llevarlos a Dios.

Realmente podemos afirmar "La esperanza nunca muere". Siempre tenemos una chance para crecer, superar dificultades, y sobre todo, una oportunidad para salir adelante. Les comparto esta historia con la seguridad que nos ayudará a todos a agradecer estos testimonios de vida que tanto necesitamos.

Hay un programa de televisión que conduce la madre Angélica en Estados Unidos (EWTN), en donde se relató un episodio poco conocido de la vida de Juan Pablo II. Es un episodio muy interesante y conmovedor.

Sucede que un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York viajó a Roma y se disponía a rezar en una de las parroquias de esta ciudad; al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Grande fue su sorpresa cuando reconoció en ese mendigo a un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora, sin embargo, apenas lo reconocía por su descuidada apariencia y en un estado deplorable al mendigar por las calles. El sacerdote, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación; ante ello, quedó profundamente estremecido, sin embargo, trató de darle unas palabras de consuelo.

Al día siguiente, el sacerdote llegado de Nueva York, tenía la oportunidad de asistir a la misa privada del Papa, al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno, sintió el impulso de arrodillarse ante el Santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa. Un día después, el sacerdote venido de Nueva York recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que se le solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia.

El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse. El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que lo dejara solo con el mendigo. Ya a solas, le pidió al mendigo que escuchara su confesión, y que quería confesarse con él. El hombre, impresionado, le respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: "Una vez sacerdote, sacerdote siempre". "Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero", insistió el mendigo. "Yo soy el Obispo de Roma, me puedo encargar de eso", dijo el Papa.

El hombre, rendido ante la insistencia del Papa, escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella, lloró amargamente. Al final, Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.

Casi sobran comentarios de este relato que hizo público el mismo mendigo, en donde podemos aprender por lo menos dos cosas: Por un lado, el afán insaciable del Papa por salvar a todas las almas. Y, por otro, también podemos aprender a tener esperanza en el hombre, que siempre puede reconciliarse con Dios, no importando su condición, ni lo alejado que se halle.

Imitemos ese afán del Papa por acercar almas a Dios; y nosotros mismos, no perdamos nunca la esperanza de reconciliarnos con Él. Estos son los testimonios que llenan de esperanza nuestra vida cristiana, y que un acto real de humildad puede cambiar tu vida y de cualquiera, ¡inténtalo!


P. Dennis Doren, L.C.




sábado, 17 de abril de 2010

ORACIÓN POR EL PAPA

Oh Jesús, Rey y Señor de la iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu vicario en la tierra, el Papa. En él tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasociego. Creo firmemente que por medio de él tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera iglesia: una, santa, católica y apostólica. Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas. Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad. Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención. Así sea.

jueves, 15 de abril de 2010

Aclaratorias en relación a las polémicas desatadas por las declaraciones del Cardenal Bertone en Chile al referirse a casos de sacerdotes pedófilos

Con relación a las declaraciones dadas por el Cardenal Secretario de Estado del Vaticano Tarcisio Bertone en una rueda de prensa realizada en el Seminario Pontificio de Santiago de Chile el pasado 12 de abril, ante la pregunta que le hicieran sobre los casos de pedofilia relacionados con sacerdotes de la Iglesia Católica; es necesario aclarar tres aspectos:

1. Cuando el Cardenal Bertone dice que la pedofilia está más relacionada con la homosexualidad que con la castidad no está diciendo o queriendo decir que todos los que practican la homosexualidad son pedófilos. Esta aclarando que los sacerdotes que han cometido abusos sexuales contra niños y adolescentes (en este caso el término es efebofilia porque ya han superado la pubertad) no lo han hecho porque su condición de sacerdotes le exige vivir en castidad, condición que han aceptado voluntariamente cuando hicieron sus votos o promesas de castidad, está diciendo que los casos de los sacerdotes que han cometido abusos sexuales contra menores que ha estudiado la Santa Sede han sido actos homosexuales ya que en su mayoría se han realizado con varones que han superado la pubertad. Un 81% de los casos las víctimas han sido varones y de estos la mayor parte han sido adolescentes. La pregunta del periodista se refería a los casos de pedofilia relacionados con sacerdotes, el periodista no estaba preguntando sobre qué opinaba el Cardenal sobre los homosexuales.

2. Ante las diversas manifestaciones que han realizado los movimientos pro-gay, y todos aquellos que no son homosexuales pero que defienden los llamados “derechos homosexuales”, en diversas ciudades del mundo porque han interpretado las declaraciones del Cardenal como una acusación de éste hacia los homosexuales llamándolos pedófilos y como un rechazo de la Iglesia hacia aquellas personas con tendencias homosexuales y/o personas que practican la homosexualidad, es importante aclarar lo siguiente: la iglesia no rechaza a nadie, la iglesia rechaza y se manifiesta en contra de toda conducta contraria a lo que corresponde a la dignidad de la persona humana y en contra de todo lo que atente contra del bienestar social.

Con relación a la homosexualidad la iglesia se manifiesta en un documento publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en diciembre de 1975 llamado Declaración “Persona Humana” acerca de ciertas cuestiones de ética sexual. En el punto 8 hace la diferencia entre los homosexuales cuya tendencia proviene de una educación falsa, de hábitos contrarios, malos ejemplos, etc y dice que en este caso es transitoria o al menos no incurable. Y los homosexuales que son irremediablemente tales por una especie de instinto innato o de constitución patológica que se tiene por incurable. En esta segunda categoría aun cuando la tendencia es de origen natural no se considera una justificación para la realización de actos homosexuales. La declaración finaliza este punto con las siguientes palabras tomadas textualmente. “Indudablemente esas personas homosexuales deben ser acogidas, en la acción pastoral, con comprensión y deben ser sostenidas en la esperanza de superar sus dificultades personales y su inadaptación social. También su culpabilidad debe ser juzgada con prudencia. Pero no se puede emplear ningún método pastoral que reconozca una justificación moral a estos actos por considerarlos conformes a la condición de esas persona”.

Con esto queda claro que la iglesia no rechaza a los homosexuales, que invita a cogerlos para ayudarlos a superar su problema, claro está sí la persona realmente quiere superarlo, pero que de ninguna manera puede aprobar actos que atenten contra la naturaleza humana.

3. El comunicado emitido por La Sala de prensa de la Santa Sede el día miércoles 14 de abril a través de su portavoz el Padre Federico Lombardi, S.J. no pretende desvincular al Vaticano de las declaraciones emitidas por el Cardenal Bertone como ha sido publicado en diferentes medios de comunicación, pretende aclarar lo dicho por éste. A continuación el texto mencionado en el comunicado y que ha sido sacado de contexto por los medios de comunicación: "las autoridades eclesiásticas consideran que no es de su competencia hacer afirmaciones generales de carácter específicamente psicológico o médico, sobre las que remiten, claro está, a los estudios de los especialistas y a las investigaciones que tienen lugar sobre la materia".

Cuando dice que las autoridades eclesiásticas consideran que no es de su competencia hacer afirmaciones […]. Lo que quieren decir es que no es de la incumbencia de las autoridades eclesiales, en este caso del Cardenal Bertone, afirmar que la pedofilia está asociada, en la mayoría de los casos, a la homosexualidad, porque ellos no son expertos en este tema y sí se ha hecho está afirmación es basada en los estudios que los especialistas en esta materia han realizado en los sacerdotes investigados por las acusaciones de abuso sexual.

Es importante subrayar que cuando el Papa o algún representante de la Santa Sede se pronuncian con relación a algún tema en particular lo hacen con total conocimiento del hecho o del tema en concreto. Esto no quiere decir que ellos por sí solos tengan conocimiento sobre todos los temas y materias. Para los asuntos sobre los que no son expertos contratan y se apoyan en especialistas serios de alta confiabilidad y es así como se pueden pronunciar sobre aspectos sobre y temas que no son de su competencia.

Para saber cuál es la postura de la iglesia con relación a algún tema y el porqué de esa postura debemos ir a los documentos de la iglesia. Con relación a los casos de abuso sexual cometidos por parte de sacerdotes a menores es recomendable leer la reciente Carta Pastoral del Papa Benedicto XVI dirigida a los católicos de Irlanda publicada el pasado 20 de Marzo del 2010 y que aunque la dirige a los católicos de Irlanda en realidad la está dirigida a todo el mundo.

Esther María Iannuzzo.

domingo, 11 de abril de 2010

Sor Faustina Kowalska: instrumento utilizado por Jesús para reparar el mal causado por los asesinatos de niños en el seno de sus madres.

En este segundo domingo de Pascua cuando celebramos la fiesta de la Divina Misericordia, alcancé a ver parte de la Santa Misa transmitida por EWTN y pude escuchar toda la homilía del celebrante; el Padre FranK Pavone director de Sacerdotes por la Vida. Además de hacer referencia al evangelio del día que habla del incrédulo apóstol Tomás, quien para creer que era cierto que el maestro había resucitado necesitó meter los dedos en su costado, el Padre Pavone hizo referencia a la fiesta que la iglesia celebra hoy hablando de la Divina Misericordia y dentro de este tema mencionó que aun cuando el aborto es uno de los pecados mas graves, Dios perdona a los padres y a todos los involucrados en un aborto, sí existe el arrepentimiento sincero.

El Padre Pavone hace referencia al pecado del aborto en este día en que se celebra la Fiesta de la Misericordia Divina, no sólo porque es uno de los pecados mas graves y porque él es uno de los mas férreos luchadores por la defensa de la vida de los niños en el seno de sus madres, sino también porque en el diario de Sor Faustina Kowalska, Apóstol de la Divina Misericordia, se hace mención al sufrimiento que este crimen causa en Jesús y del cual Sor Faustina participó en vida.

A continuación cito el texto contenido en el N. 1276 del Diario de Sor Faustina:

"Hoy deseaba ardientemente hacer la Hora Santa delante del Santísimo Sacramento, sin embargo la voluntad de Dios fue otra: a las ocho experimenté unos dolores tan violentos que tuve que acostarme en seguida; he estado contorsionándome por estos dolores durante tres horas, es decir hasta las once de la noche. Ninguna medicina me alivió, lo que tomaba lo vomitaba; hubo momentos en que los dolores me dejaban sin conocimiento. Jesús me hizo saber que de esta manera he tomado parte de su agonía en el Huerto y que Él mismo había permitidos estos sufrimientos en reparación a Dios por las almas asesinadas en el seno de las malas madres”.


En el día de hoy, al igual que lo hiciera con Sor Faustina, Jesús nos pide a cada uno de nosotros tomar acción para defender la vida de los no nacidos, reparar los sufrimientos que se han causado a Dios, al mismo Jesús y a las víctimas por todos los abortos cometidos, apoyar económicamente y espiritualmente a las mujeres que estén pensando en el aborto como una salida a lo que consideran un problema y ser muy misericordiosos con los padres que han abortado a sus hijos y que llevan consigo un gran sufrimiento.


La lucha por la defensa de la vida es de todos, no es condición necesaria pertenecer a un movimiento pro-vida para defender la vida, puedes apoyar a las mujeres embarazadas, a las madres solteras con un mensaje de aliento, ayudándolas a vencer sus temores y económicamente en lo que puedas, las ayudarías mucho sino las criticaras ni las juzgaras, independientemente de cómo haya ocurrido toda vida es sagrada y pertenece a Dios. Puedes ayudar también con tus oraciones y aportando recursos económicos a causas pro-vida.


Que Jesús Misericordioso te bendiga en este día y siempre y que te recompense generosamente por cada vida que hayas ayudado a salvar.


Esther María Iannuzzo.

LA TORMENTA


Hace algunos años tuve la oportunidad de pasar una temporada en un hermoso pueblo en el norte de España. El clima y el paisaje eran semejantes al de Manizales: con un sol agradable a la piel, con una brisa fresca por las tardes, con una lluvia también devastadora.

Una noche, mientras dormía plácidamente acurrucado bajo el peso de tres mantas, me despertó la luz de algunos rayos que iluminaban toda la habitación. Me di una y otra vuelta sin poder reconciliar el sueño. Entonces, vencido por ese destello natural, me decidí a contemplar tan grandioso espectáculo. Era la primera vez que observaba una cosa semejante. El cielo, cubierto por las nubes, parecía estar ausente. El viento mecía las ramas de los árboles y lograba desprender algunas hojas. Los perros, atemorizados, ni siquiera aullaban, tal vez enroscados en el rincón de sus jaulas.

Cada rayo era una descarga eléctrica enorme que iluminaba todo el valle por unos segundos. Cada rayo era un sol alargado, que llegaba hasta el suelo. Cuando eran dos o tres rayos juntos la visión de la noche desaparecía en tan alta claridad. ¡Qué grande espectáculo de fuegos artificiales naturales!

Hoy me parece estar en una de esas noches de otoño. El mundo, la sociedad vive en una oscuridad que no permite ver el cielo. Violencia, guerra, drogadicción, aborto, egoísmo, soledad. ¡Qué panorama! Sin embargo, un destello de luz me despierta del letargo. Un rayo ilumina toda mi habitación. Me levanto y veo un espectáculo maravilloso. Rayos al norte y al sur, al este y al oeste que al unísono, como entonando una grande sinfonía, interpretan el mensaje de la creación entera. Eres tú, joven, que te levantas y tu acción penetra como un rayo la vida de toda la sociedad. Estamos a tiempo, aún hay mucho que hacer y, en esta oscuridad, tu fuerza, valentía y fe brillan como un rayo en una noche de otoño.

P. Daniel Muñoz, L.C.


EL PROYECTO DE HOY SOBRE CADA UNO

Los caminos por los que transitamos en la vida en muchas ocasiones están acompañados de situaciones y acontecimientos no siempre claros, por el contrario, muchos de ellos están envueltos en muchos misterios que no comprendemos. Me imagino a Jesús un Domingo de Ramos, vitoreado, alabado, la multitud lo ha proclamado Rey; pero Él sabe que dentro de una semana esa misma multitud lo crucificará, ¡cuántos sentimientos encontrados!, ¡cuántas desilusiones!, ¡cuánta confusión en su corazón y en su mente! es que los caminos de Dios no son los nuestros, y sus proyectos superan, por mucho, a nuestras pequeñas expectativas. Pero en el fondo, y lo sabemos, hay un designio maravilloso y hermoso de Dios.

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando.

Yo observaba su trabajo desde una posición más baja de donde estaba sentada ella; así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista, lo que estaba haciendo me parecía muy confuso y mal elaborado.

Ella sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: “Hijo, ve afuera a jugar un rato, y cuando haya terminado mi bordado, te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo todo desde arriba”.

Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos de colores pálidos y porqué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Unos minutos más tarde, escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: “Hijo, ven y siéntate aquí”.

Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo, desde abajo se veía tan confuso….

Entonces mi madre me explicaba: “Hijo, desde abajo lo veías confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba”.

Existía un diseño, solo lo estaba siguiendo. Ahora, al verlo desde arriba, ya sabes lo que estaba elaborando.”

Muchas veces a lo largo de los años, confuso, he mirado al Cielo y he preguntado a Dios N.S.: Padre ¿qué estás haciendo?

Él, creo que me explica: “Estoy bordando tu vida”.

Yo le replico: “Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos, los colores……parecen tan descoloridos, ¿porqué no son más brillantes?”

El Padre parece decirme: “Hijo, ocúpate de tú trabajo que yo seguiré haciendo el mío. Un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y observarás desde mi posición. Entonces entenderás…”

No dejemos de caminar de la mano de Dios en nuestra vida, y en especial en estos días de Semana Santa, aunque no entendamos, Dios sí sabe los por qués y los para qués de nuestra vida. Sólo tenemos que confiar y esperar que nos revele sus designios, como lo ha hecho a lo largo de la historia de la humanidad, como bien ha dicho el Papa Benedicto XVI “Dios no fracasa”, “las cuentas sin Dios no cuadran”. Dios nunca fracasará, las matemáticas divinas son perfectas, ¡qué maravilla es creer en este Dios! y ¡qué bueno que tenemos este Dios tan humano!, ¡qué Dios tan PADRE tenemos!

P. Dennis Doren, L.C.


sábado, 3 de abril de 2010

SE ME NOTA…. QUIEN RESUCITA ES DIFERENTE


En la Resurrección de Cristo hemos resucitado todos”. Que el anuncio pascual llegue a todos los pueblos de la tierra, y que toda persona de buena voluntad, se sienta protagonista en este día en que actuó el Señor, el día de su Pascua, en el que la Iglesia, con gozosa emoción, proclama que el Señor ha resucitado realmente.

Este grito que sale del corazón de los discípulos, en el primer día después del sábado, ha recorrido los siglos, y ahora, en este preciso momento de la historia, vuelve a animar las esperanzas de la humanidad con la certeza inmutable de la resurrección de Cristo, Redentor del hombre. Hoy es el día que este grito me interpela a mí, y que en este preciso momento me llena de alegría, paz y felicidad. Cristo verdaderamente me ha resucitado. Se nota fácilmente quiénes siguen a Jesús Resucitado:

  • Tienen un encanto especial.

  • Son alegres y acogedores.

  • No se dan importancia ni buscan aplauso o recompensa de cualquier tipo.

  • Están siempre dispuestos a aceptar los trabajos más duros o más humildes.

  • Son sinceros y responsables.

  • No tienen miedo, o saben vencer el miedo.

  • No se echan para atrás.

  • Son colaboradores, participativos, imaginativos.

  • Siempre son personas de esperanza, positivas.

  • Y son especialmente amistosas y pacificadoras, cálidas y cercanas, personas de toda confianza.

  • Viven o se esfuerzan por vivir las Bienaventuranzas.

  • No aman la riqueza por encima de todo, son austeras, sin apegos, saben compartir, incluso de lo que necesitan. Hacen opción por los pobres y se esfuerzan por ser pobres de espíritu.

  • No cultivan el orgullo ni se creen superiores.

  • No envidian ni se comparan.

  • Son humildes, vacías de sí mismas. Es la pobreza interior, la más difícil. Por eso son personas sufridas, llenas de paciencia y mansedumbre.

  • No se sienten ofendidas, porque no viven para sí.

  • No son indiferentes ante los demás, sino sensibles y compasivas.

  • Saben llorar con los que lloran, perfectas consoladoras. Otros lloran por los golpes que reciben, porque la vida les trata mal. ¡Cuántas lágrimas amargas e inocentes! No se rebelan ni odian ni se desesperan, pero lloran.

  • No toleran la injusticia, aunque sea al más pequeño. Luchan por un mundo solidario, en que todos consigan su dignidad y sus derechos. Sueñan con un mundo nuevo, con la civilización del amor.

  • No son duras inquisidoras, sino comprensivas y compasivas. Tienen entrañas de misericordia. Saben perdonar, estar cercanas, volcarse sobre las miserias humanas. Se conmueven ante cualquier sufrimiento, como Dios.

  • No aman la impureza o la mentira. Tienen el corazón limpio. Son libres, no les esclavizan los vicios. Son auténticas, transparentes, verdaderas. Se lavan con agua de arrepentimiento, reconocen su fallo o su error.

  • No utilizan la violencia, sólo para sí mismas; pero irradian la paz, y la crean, la defienden. Para todos, personas amigas del diálogo y promotoras de reconciliación y del perdón.

  • No se acobardan a la hora de defender al oprimido; lo defienden siempre, aún a riesgo de ser criticadas y perseguidas. Son profetas de la libertad y la justicia, y por eso, tantas veces son mártires.

¿Me reflejo en alguno de estos rasgos?


P. Dennis Doren, L.C.


ddoren@legionaries.org



Razones para dar la vida

En algunas librerías de nuestras ciudades encontramos títulos como estos: “razones para creer”, “razones para esperar”, “Diez razones para volver a amar”… Hoy, la trágica historia de nuestra sociedad, nos invita a encontrar razones para dar la vida.

Ahora bien ¿pueden existir motivos o valores de tal envergadura por los cuales un hombre o una mujer se sientan impulsados a dar la vida? Y pregunta más profunda aún: ese dar la vida ¿puede ser un acto bueno moralmente hablando?

Hace unos días hice estas preguntas a un grupo de jóvenes en un colegio y la respuesta fue dramáticamente el reflejo de lo que los jóvenes piensan en este momento. No hay valores por los cuales pueda un ser humano dar la vida.

¡Qué desilusión! ¿Por qué luchar entonces? ¿Qué puede dar sentido a una existencia que no se consume? Si no hay valores por los cuales dar la vida, la vida misma pierde su sentido, su encanto, su fuerza transformadora.

Los héroes patrios y los mártires religiosos nos dan una señal muy clara de que existen valores por los cuales es necesario dar la vida. Y ante una misión que cumplir ese dar la vida es un imperativo.

En el periódico de hace unos meses salió la noticia de la muerte de dos adolescentes que se ahogaron en el río Cauca. Ambos amigos de infancia. Uno de los amigos cayó al río. No sabía nadar. El otro se lanzó en su ayuda. La fuerza del río los arrastró varios kilómetros. Ambos se ahogaron. Ese impulso por salvar la vida de su amigo fue un imperativo en la conciencia de un adolescente. Ese imperativo nos une hoy en la lucha por la defensa de la vida de los inocentes, de los que no tienen voz y que, en muchos casos, nunca la tendrán.

Como conclusión podemos afirmar que existen valores por los cuales el hombre está llamado a dar la vida. Uno de esos valores que descubrimos en esta historia es que la vida de otro ser humano vale más que la propia. Por tanto, defender una vida dando la propia vida es un bien moral que trasciende los cálculos de la lógica materialista, hedonista y atea.

En el caso de la defensa de un no nacido ¿cómo podemos hacer eficaz esa defensa? A través del testimonio de coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos efectivamente. Esta coherencia de vida, en muchas ocasiones, puede transformarse en un modo de dar nuestra vida, tal vez renunciando a un puesto de trabajo; quedando mal con amigos que piensan diferente; perdiendo el curul y el voto en un partido político porque sigo mi conciencia y no la conveniencia política; teniendo más hijos cuando estar a la moda es tener más perros y gatos… Unos principios claros y un poco de imaginación nos darán las herramientas necesarias para defender este derecho fundamental: la vida.

P. Daniel Muñoz, L.C.

sábado, 27 de marzo de 2010

Un “SI QUIERO”… que arribó a su 60 años


Don Pio Túa y Doña Marina son mis vecinos de casa. Este sábado 27 de Marzo se celebró una misa en acción de gracias en la Basílica de Nuestra Señora de la Chiquinquirá de Aregue* por el sesenta (60) aniversario de su unión matrimonial (Bodas de Diamante), un record inimaginable en estos días cuando lo que está de moda es el matrimonio por pura conveniencia, las uniones libres, las uniones de hecho** y el divorcio express. En un país, Venezuela, donde el índice de divorcios es el más alto de América Latina.

En diversas partes del mundo se celebran convenciones, marchas y conciertos por la paz del mundo. La paz del mundo se forja dentro de las familias, dentro de todas y cada una de las familias, teniendo como base el amor, el verdadero compromiso, la fidelidad esponsal y familiar, la alegría y la solidez de matrimonios como el formado por Don Pio y Doña Marina que no dejaron a mitad de camino ese “Si quiero” y ese “Si acepto” que pronunciaron delante de Dios y delante del sacerdote y todos los testigos presentes el día de su boda.
En una familia bien constituida se aprende a escuchar, a dialogar, a saldar las diferencias y a perdonar, todos estos ingredientes indispensables para que haya paz en cualquier lugar.

El mundo necesita de matrimonios estables y felices que procreen hijos a los que les transmitan con su ejemplo todos los valores que engrandecen al hombre y que hacen a la sociedad entera más noble y más justa. Un individuo que es realmente feliz dentro de su familia siempre procurará el bien de todos sus semejantes, defenderá lo que es bueno y justo para todos.

De la unión entre Don Pio y Doña Marina nacieron ocho hijos y tienen trece nietos y dos bisnietos.

Mis sinceras felicitaciones a Don Pio y a Doña Marina. Agradezco a Dios el tenerlos tan cerca de mí, el contar su cariño y el haber sido testigo de esta celebración.

Esther María Iannuzzo P.

*Población ubicada en el Estado Lara – Venezuela.
** Uniones entre homosexuales.


sábado, 20 de marzo de 2010

La importancia de la participación de la Mujer en la Esfera Política

  Balcón del Coliseo con vista a los
Foros Romanos.
Durante muchos años la mujer fue considerada políticamente incapaz, es a partir del siglo XX cuando en todos los países civilizados se comienzan a reconocer todos los derechos de la mujer como persona adulta en iguales condiciones que los hombres, cuando la mujer comienza a participar de forma activa en el mundo de la política.

Las mujeres poseen los mismos derechos a gobernar que los hombres, pero este derecho no lo debe ejercer como hombres sino como mujeres, es decir, aportando a ese “gobernar” todas las características y dones propios de la feminidad, eso que Juan Pablo II llamó “genio femenino”.

Para que ese gobernar sea justo, limpio y contribuya realmente a un mayor bien para todos, la mujer debe fundamentar su gobierno en la roca firma que es Dios, sí ella ha llegado a ocupar un puesto de envergadura política, es porque el mismo Dios así lo ha querido, ella no está allí para defender y promover sus propios intereses ni los de una minoría egoísta, ella ha llegado allí para defender los justos derechos e intereses de todos los ciudadanos que hacen vida dentro de su radio de acción.

Para que esto sea posible, debe ella practicar y promover todos los valores humanos, ella tiene el deber moral de actuar con ética, defender lo que es bueno y rechazar rigurosamente lo malo, lo que destruye a las personas y atenta contra la dignidad de estas.

Por sobretodo, debe defender la vida, la vida de cada persona desde su concepción hasta su muerte natural, Dios ha dotado a la mujer de características físicas y psicológicas que le permiten generar, acoger y proteger la vida, toda vida humana.

Defender el matrimonio entre un hombre y una mujer, todos los bienes y valores de la familia, apoyarla y fomentarla.

 Promover y facilitar el acceso a la educación en los lugares y en los extractos sociales donde no existe o es casi nula. Sí es católica deberá practicar y fomentar los valores cristianos, sin que por ello deba entrar en conflictos y discusiones negativas con miembros de otras religiones.

Como mujer debe defender y promover el respeto a la mujer en todos los ámbitos, sí proclama y dice estar del lado de los derechos de la mujer tendrá que ser coherente y hacer lo que esté a su alcanzase para no permitir su abuso y explotación.

No promoverá el libertinaje sexual, el uso de anticonceptivos y abortivos, la aprobación de leyes a favor del aborto, del divorcio y a favor de las uniones homosexuales ni la adopción de niños por parte de estos. Podrá crear leyes que impidan el uso y la explotación del cuerpo de la mujer en los medios de comunicación social y en cualquier tipo de publicidad.

Las mujeres que poseen poder e influencia por ocupar puestos políticos pueden promover la paz y la resolución de conflictos sin la necesidad de recurrir y/o apoyar guerras que generan pobreza y destrucción para la gran mayoría de los implicados y riquezas (*) y poder para muy pocos. Siempre, y sobre todo en casos extremos, la mujer debería acudir a su habilidad para el dialogo pacifico y a su don para conciliar y reconciliar.

En fin, las mujeres en cargos políticos tienen en sus manos la capacidad de humanizar o deshumanizar a la sociedad a través de cada una de sus decisiones y de sus acciones.

Sí una mujer reconoce que tiene vocación y habilidades para ocupar cargos políticos que sepa que esa vocación y esas habilidades les vienen de Dios, a Él le pertenecen y ante Él deberá responder. Sí desempeña bien su labor la humanidad entera y el mismo Dios se lo agradecerán.

Esther María Iannuzzo.


(*) Los fabricantes de armas.

QUIERO VOLVER A CONFIAR

Se quiere construir una sociedad sin Dios, y sin Dios, el hombre no tiene futuro, y las consecuencias ya las estamos sufriendo y experimentando. Dios es el futuro de nuestra vida, a nivel personal y a nivel social. Si quitamos a Dios de la existencia humana, el hombre se queda sin horizonte, efectivamente, pierde el piso. El hombre sin Dios queda amputado en una de sus principales dimensiones, la dimensión religiosa. Esta dimensión religiosa del hombre no se reduce a la esfera privada de la conciencia, sino que por la propia naturaleza humana, tiende a expresarse y a vivirse en sociedad.

Dios no es enemigo del hombre. Dios no estorba para el progreso y para la felicidad del hombre. Dios ha sido y seguirá siendo el principal factor de transformación de la sociedad, de respeto al ser humano, de promoción de sus derechos, de fomento de la convivencia. Fui criado con principios morales comunes cuando era niño: madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos eran autoridades dignas de respeto y consideración. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto. Inimaginable responder maleducadamente a los más ancianos, ni a maestros o autoridades. Confiábamos en los adultos porque todos eran padres, madres o familiares de todos los chicos de la cuadra, del barrio, de la ciudad. Teníamos miedo apenas de lo oscuro, de los ratones, de películas de terror.
Hoy tengo una tristeza infinita por todo lo que hemos perdido, por todo lo que los niños un día temerán, por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos y adultos. Derechos humanos para criminales, deberes ilimitados para ciudadanos honestos. Pagar las deudas es ser tonto... amnistía para los estafadores; no tomar ventaja es ser necio. ¿Qué pasó con nosotros? Profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados, e incluso, asesinados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas, miedo por no saber cuándo va a llegar una balacera o un secuestro. ¿Qué valores son éstos? Autos que valen más que abrazos, hijos queriendo regalos por pasar de curso, celulares en las mochilas de los recién salidos de los pañales, ¿qué vas a querer a cambio de un abrazo?, más vale una pantalla gigante que una conversación; más vale un caro maquillaje que un helado; más vale parecer que ser. ¿Cuándo fue que todo desapareció o se hizo ridículo?


Quiero sacar las rejas de mi ventana para tocar las flores. Quiero sentarme en la vereda y tener la puerta abierta en las noches de verano. Quiero la honestidad como motivo de orgullo. Quiero la rectitud de carácter, la cara limpia y la mirada a los ojos. Quiero la vergüenza y la solidaridad. Quiero la esperanza, la alegría, la confianza, la fe. Quiero callarle la boca a quien dice "a nivel de", al hablar de una persona. ¿Qué bien trae el "tener", si se pierde el ser"? ¡Y viva, sí, viva el retorno de la verdadera vida, simple como la lluvia, limpia como un cielo de abril, leve como la brisa de la mañana! Y definitivamente, común, como yo.

Adoro mi mundo simple y común. Tener el amor, la caridad, la solidaridad como base. La indignación delante de la falta de ética, de moral, de respeto, de prepotencia e injusticia. ¿Vamos a volver a ser "gente"? Tenemos una misión, única en nuestra sociedad actual: construir un mundo mejor, más justo, donde las personas respeten a las personas. ¿Utopía? No..., ¿sí?, ¿quién sabe?... Hoy es día para hacer el intento, es el día para marcar la diferencia.


P. Dennis Doren, L.C.

ddoren@legionaries.org


Algunos principios guías del actuar humano

La idea de este artículo no es una clase de ética, puesto que ese sería un esfuerzo demasiado ambicioso. Sin embargo, quisiera ofrecerles unos principios de acción que emanan de la ley natural y la conciencia está obligada a reconocer y llevar constantemente a la práctica. Recordar estos principios naturales nos dará una nueva luz para enfrentar y juzgar los diversos problemas que la sociedad nos plantea en este momento y nos planteará en el futuro.

1. El primer principio innato del actuar humano es “hacer siempre el bien y evitar el mal”. Desde este primer principio de la acción humana emanan todos los demás, incluso las leyes positivas. Es la base de la convivencia social y la guía segura de todo actuar humano. Ante los actos más pequeños hasta los más complejos podemos hacernos esta pregunta ¿Estoy haciendo el bien? ¿Estoy haciendo el mejor bien? El ginecólogo de frente al aborto ¿Se hace esta pregunta fundamental?...

2. Un segundo principio que emana de nuestra naturaleza humana es la famosa ley “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”. Por ser de nuestra naturaleza humana este principio no sólo se encuentra en las palabras de Cristo, sino en todas las religiones del mundo, incluyendo los mayas, los egipcios, etc. Ahora bien, desde la visión cristiana adquiere una fuerza imperativa mayor, dado el ejemplo de Cristo y la identificación de Cristo con cada ser humano.

3. Bajo esta óptica podemos aducir los principios enseñados en los diez mandamientos. Estos principios emanan de la naturaleza humana y son especificados en la religión judía. Con particular atención, y puestos en la visión de la defensa de la vida, debemos tener como imperativo el quinto mandamiento: No matar. Sin embargo, todos y cada uno de los mandamientos se dirige a la conservación y promoción de la dignidad de cada ser humano. Por ejemplo, la defensa de la libertad religiosa en los tres primeros mandamientos. La defensa de la familia y la dignidad de la mujer en el cuarto, sexto y décimo. La defensa de la vida en el quinto. La búsqueda sincera y libre de la verdad en el séptimo. La defensa de la propiedad privada en el octavo y noveno.

4. Otros principios que surgen de la naturaleza humana están descritos en la declaración de los derechos humanos de la ONU de 1948. Esta declaración consta de 22 artículos, cada uno de ellos declara un derecho fundamental y por tanto un principio del actuar humano. Se los resumo a continuación y coloco en negrita los derechos que actualmente están siendo pisoteados por sectores contrarios a la dignidad del ser humano y no tienen ninguna sanción.

a. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
b. Todos los individuos tienen derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de la propia
persona.
c. Ningún individuo podrá ser tenido como esclavo.
d. Ningún individuo podrá ser sometido a tortura o castigos inhumanos.
e. Todo individuo tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica.
f. Todos son iguales de frente a la ley.
g. Todo individuo tiene derecho a dejar cualquier país y volver al propio.
h. Todo individuo tiene derecho a una ciudadanía.
i. Hombres y mujeres tienen derecho a casarse y fundar una familia sin ninguna limitación de raza, ciudadanía o religión.
j. La familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el Estado.
k. Todo individuo tiene derecho a una propiedad personal o en común con otros.
L. Todo individuo tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.
m. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión.
n. Todo individuo tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica.
o. Todo individuo tiene derecho a la participación en el gobierno del propio país, sea directamente, sea a través de representantes libremente elegidos.
p. Todo individuo, en cuanto miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social.

Creo que en base a estos sencillos principios del actuar humano podemos tener una más clara visión de la defensa de la vida, y a futuro, de todo lo que se avecina con los nuevos progresos de la ciencia. Aprovecho para dar un último principio por el momento: No todo lo que es técnicamente posible es moralmente admisible. Es decir, no todo lo que la ciencia y la técnica pueden hacer es moralmente bueno. Por ejemplo, yo tengo la técnica para matar a otro ser humano, pero ese acto es malo.

P. Daniel Muñoz, L.C.


sábado, 6 de marzo de 2010

"Sí conicieras el don de Dios..."

"Sí conocieras el don de Dios..." (Jn, 4,10). Estas palabras dichas por Jesús a la Samaritana bien podrían ser interpretadas de esta manera: Sí supieras el valor que para Dios tiene tu vida..., sí conocieras la dignidad de la que Dios te ha revestido..., sí valoraras la dignidad que posees..., sí aprendieras a amarte como Dios te ama...
¡Feliz día internacional de la mujer!, ¡Que Dios las bendiga a todas y cada una!

Un abrazo,
Esther María Iannuzzo.

A ti mujer yo te digo: ¡LEVÁNTATE!


Ya es hora de que la mujer, en general, deje su papel de víctima y asuma la acción para defender lo que le es justo según su dignidad y según la ley de Dios. Cada una de acuerdo a su formación y a sus posibilidades, porque sí bien es cierto, que muchas mujeres han sufrido y sufren muchas injusticias en diversos ámbitos, también es cierto que a muchas mujeres les resulta más fácil y más cómodo dejarse guiar y controlar y que sean otros los que decidan por ellas, que sean otros los que tengan la responsabilidad de sus vidas.

En la biblia se encuentran algunos pasajes en los que Jesús, a las mujeres a las que sana o resucita les dice: “Levántate”: a la suegra de Simón Pedro que se encontraba con fiebre, Jesús se acercó, la tomo la mano y la levantó (Mc 1,29-31). Luego de resucitar a la hija de Jairo tomó a la niña de la mano y le dijo “Talitá Kum”, que quiere decir “levántate”. La niña se levantó al instante (Mc 5,41). A la mujer que estaba encorvada y no podía enderezarse, al verla Jesús le dijo “mujer quedas libre de tu enfermedad” y le puso las manos. Al instante se enderezó y glorificaba a Dios (Lc 13,11-13).

¿Cómo podemos interpretar hoy ese ¡levántate! de Jesús a aquellas mujeres?, ¿Qué significado tiene para nosotras en la actualidad?
Ese ¡levántate! es una llamada a salir de las situaciones de sometimiento, abusos, desigualdades frente al hombre e injusticias en las que se encuentran sumergidas muchas mujeres aun cuando en muchas culturas éstas hayan logrado algunos avances en pro de sus derechos. Es una llamada a tomar la responsabilidad de nuestras vidas, a buscar la ayuda necesaria y a brindarnos apoyo las unas a las otras para asumir la posición que nos corresponde ante nosotras mismas, en nuestra vida íntima y personal, y en la sociedad.

Debe quedar claro, de una vez por todas, en las diferentes culturas y en todos los ámbitos sociales: que la mujer posee la misma dignidad y los mismos deberes y derechos que posee el hombre. Que la mujer no es propiedad del hombre ni debe estar sometida a él. Pero todo esto, tenemos que creérnoslo primero nosotras mismas y actuar en concordancia con ello. No podemos prestarnos a ser utilizadas, abusadas e irrespetadas en ningún sentido. No debemos rebajarnos ni vendernos ante nada ni ante nadie como precio a pagar para poder asumir una mejor posición o un mejor empleo.

Levantarse no es vengarse de quienes le tenían sometida ni es asumir el papel de someter a otros como lo han hecho con ella.

Todas las características, habilidades y atributos femeninos de los que Dios revistió a la mujer deben servirle a ésta para que de manera digna y respetuosa tome control de sí misma y asuma de manera responsable los roles que le toca asumir. Su comportamiento debe servir de guía y ejemplo a las mujeres que le rodean.


Esther María Iannuzzo.

El bien y el mal tienen un nombre

El libro de “El Señor de los anillos” relata la extraordinaria historia de una lucha contra el mal simbolizado en el poder de un anillo. Según el libro, la sombra del mal va cubriendo poco a poco la Tierra Media a medida que se acrecienta el poder del anillo que llama incansablemente a sus seguidores. La sombra del mal va devastando y destruyendo lo que encuentra a su paso mientras se acerca hacia la posesión del anillo. Desde la lejanía se ve la nube negra que avanza hacia las civilizaciones del mundo medio, que aún pueden gozar de luz y calor. Pero ¿por cuánto tiempo podrán disfrutar de esa paz y gozo esos pueblos?

La alarma del peligro que se avecina la detona el mago Gandalf, quien conoce perfectamente lo que ese avance de la oscuridad significa. La única solución es la destrucción del anillo, que ahora se encuentra en poder de un simple Hobbit de nombre Frodo.

Las batallas entre el bien y el mal han sido los motivos de los grandes libros de la historia, sean estos ficticios, y con ellos las leyendas y epopeyas; sean reales, y con ellos las historias de los grandes héroes que han luchado por la defensa de nuestras respectivas naciones.

Creo que hoy nos encontramos en una de esas grandes batallas entre el bien y el mal. Juan Pablo II dio nombre a esta batalla: La cultura de la muerte contra la cultura de la vida. Aquí se injerta nuestra historia no con hechos ficticios sacados de la imaginación de algunos hombres, sino con la más cruda realidad sacada de las tragedias que día a día viven tantos inocentes.

La batalla contra la cultura de la muerte requiere hoy héroes de primera línea. Permítanme seguir con la historia de “El Señor de los anillos”. Para poder destruir el anillo es necesario ir al volcán en donde fue forjado. Frodo debe llevar el anillo hasta el volcán. ¿Por qué él y no los más fuertes como los Elfos o los Hombres? La respuesta a esta pregunta la dice el autor a través del mago Gandalf: porque los Hobbits son la raza más humilde de la Tierra Media, y por esta cualidad el poder de seducción del anillo no influye tan fuertemente como en las demás razas.

Para vencer la cultura de la muerte se necesita humildad y valentía. Humildad para no dejarse seducir por las propuestas de esta cultura; y valentía para llevar a cabo la misión confiada. Tomar la cultura de la vida como nuestra bandera. Y aquí entra en juego una paradoja: la de defender la cultura de la vida dando la propia vida. Frodo corrió ese riesgo, nuestros grandes héroes han corrido ese riesgo. Muchos han dado su vida moral o físicamente. La vida se defiende con la vida, dando vida, dando más vida y dando la propia vida.

Como podemos ver la misión se presenta ardua, de frente a un enemigo muy poderoso que, lamentablemente, nos lleva mucha ventaja. En el periódico El Colombiano del miércoles 16 de septiembre se anunciaba que la clínica de la mujer no practicaría abortos. Sin embargo, la sombra de la oscuridad sigue avanzando. ¿Por cuánto tiempo no se practicarán abortos legales en esta clínica, en Medellín, en Colombia? Por ello no podemos bajar la guardia. La batalla apenas ha comenzado. Y como dijo Sam (compañero de Frodo en el viaje hacia el volcán que destruirá el anillo) “Señor Frodo, ánimo, debemos luchar por la bondad del mundo”. Y luchar en serio.

P. Daniel Muñoz, L.C.
dmuñoz@legionaries.org

DIOS NO FRACASA ¡Y NO PATROCINA FRACASOS!

Hace poco reflexionaba unas palabras del Santo Padre Benedicto XVI, en ellas afirmaba lo siguiente: Dios no fracasa. "Fracasa" aparentemente; así sucedió con Adán y con tantos otros, pero en realidad no fracasa, pues de ello saca nuevas oportunidades de misericordia mayor, y su creatividad es inagotable. No fracasa, porque siempre encuentra modos nuevos de llegar a los hombres y abrir más su gran casa, a fin de que se llene del todo. No fracasa porque no renuncia a pedir a los hombres que vengan a sentarse a su mesa, a tomar el alimento que cada día pone a nuestra disposición, en el que ofrece el don precioso que es Él mismo. Dios tampoco fracasa hoy. Aunque muchas veces nos responda "no", podemos tener la seguridad de que Dios no fracasa.

Toda la historia, desde Adán, nos deja una lección: Dios no fracasa y por lo tanto no patrocina fracasos. También hoy encontrará nuevos caminos para llamar a los hombres, y quiere contar con nosotros como sus mensajeros y sus servidores. ¿Sabes qué se necesita para ser mamá? Bueno, podrías darme argumentos como: para ser mamá, primero se necesita ser responsable, tener madurez física e intelectual, planificar bien... etc. Pero la verdad, básicamente, lo que se necesita para ser mamá es un "papá" ¿cierto? Bien, ahora que ya sabemos lo que se necesita para ser mamá dime, ¿Cómo se hace un bebé? Bueno, para nadie es un secreto que para engendrar un bebé ambos padres aportan células importantes. En el interior de la mamá se lleva a cabo una verdadera carrera de vida o muerte, un maratón en donde millones y millones corren para anidarse y llegar a su nueva casa, al lugar que lo va a cobijar, proteger, cuidar y hacer crecer durante nueve largos meses. Pero lo sabemos, a esta meta, como en toda carrera, sólo uno es el ganador. ¿Sabes? y permíteme recordártelo, sólo el más capaz, el más rápido, el más fuerte, el que le ganó a esos millones, es el que ha recibido el premio de la vida.

No sé si me llegas a entender lo que quiero decir. En esa carrera no hay premio para el segundo lugar... es decir, de millones sólo uno alcanza el premio de la vida, el campeón o la campeona, es decir..., tú. Desde el momento en que eres concebido, en el vientre de tu madre ya traes la casta de campeón o campeona, ya eres un ganador. Por eso podemos afirmar, ¡Dios no patrocina fracasos! Si Dios que es el Señor de la vida quiso darte ese don, no es por un azar de la vida, o por un “despistín” de nuestros papás. Es porque Él tiene un plan maravilloso para tí. Por eso, cuando tú dices: "yo no sirvo para nada, yo no sé por qué nací, yo soy lo peor, yo soy un desastre"... estás ofendiendo a Dios; porque Él te hizo a su imagen y semejanza.

Dios... no nos hizo para fracasar. Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor, y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más. Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a tí mismo riendo sin parar. Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos. Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando te llegaron a tu chat unas palabras de esa persona. Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna; y sin dejarte ni siquiera entristecerte, terminó en un abrazo.

Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera. Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro. Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a tí mismo haciéndolo. Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.

Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad. Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad. "Todo lo que sucede, sucede por una razón, tiene un por qué y un para qué" y éstos están bañados y barnizados por el amor. Sí, el artífice de todo esto es Dios..., por eso tenemos que saber aceptar con humildad sus designios y sus tiempos, pues lo sabemos, son para nuestro bien.


P. Dennis Doren, L.C.