Intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para el mes de Septiembre 2011

PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy comenzamos de nuevo con las catequesis del Año de la fe, reflexionando sobre la resurrección de Jesús. ¿Cómo se ha transmitido esta verdad de fe? En las Escrituras encontramos dos tipos de testimonios al respecto: el primero, las breves fórmulas como la que hemos escuchado en la lectura del Apóstol, que indican con concisión el núcleo de la fe: la pasión, muerte y resurrección del Señor. El segundo, las narraciones que relatan el acontecimiento. Es significativo el hecho de que sean mujeres, que según la ley no podían dar un testimonio fiable, las primeras en anunciar la resurrección. Dios no las elige con criterios humanos sino que mira a su corazón. Su experiencia parte del amor, que las mueve a acudir al sepulcro, y que las hace capaces de acoger el signo de la tumba vacía y el anuncio del mensajero de Dios, y trasmitirlo, pues la alegría y la esperanza que las invade no se puede contener.

Audiencia General 03 de abril del 2013.



martes, 26 de octubre de 2010

Negar el derecho a la objeción de conciencia es ir en contra de la dignidad de la Conciencia Moral.

Todo hombre tiene derecho a actuar de acuerdo a su conciencia, el mismo Dios, creador del hombre y que le ha otorgado el libre albedrio, respeta este derecho.

La dignidad de la persona humana que está arraigada en su creación a imagen y semejanza de Dios(1) supone una rectitud de conciencia moral, es decir que ésta se halle de acuerdo con lo que es justo y bueno según la razón y según la ley de Dios. A causa de la misma dignidad personal, el hombre no debe ser forzado a obrar contra su conciencia, ni se le debe impedir actuar de acuerdo con ella, sobretodo en el campo religioso, dentro de los límites del bien común(2).

La iglesia nos enseña que en el intimo de la conciencia el hombre descubre una ley que no es él a dársela pero a la cual debe obedecer, es una voz que lo llama siempre a amar, a hacer el bien y a huir del mal. Cuando esta voz se manifiesta dice a los oídos del corazón: “haz esto, escapa de esto otro”. El hombre tiene en realidad una ley escrita por Dios dentro de su corazón; obedecer a ésta ley es la dignidad misma del hombre, y según esa será juzgado(3).

Cuando el hombre sigue los dictámenes de esa voz se hace más hombre, se enaltece, se dignifica. Y, por el contrario, cuando el hombre actúa orientado hacia el mal atenta contra su propia dignidad

 La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa(4).

Existe en el hombre una ley natural(5) que no es otra cosa que la luz de la inteligencia puesta en nosotros por Dios; por ella conocemos lo que es   preciso hacer y lo que es preciso evitar. Esta ley natural descansa en la razón del hombre y se realiza a partir de su voluntad y de su libertad. Por medio de esta ley, podemos saber que el adulterio, el aborto y el robo son males porque podemos razonar que violan derechos fundamentales. La ley natural no es convencional, es inmutable y es la misma para todos.

Es por todo ello que ni los médicos ni el personal sanitario de ninguna institución, en ningún estado o país pueden ser obligados a actuar en contra de su conciencia y de sus convicciones éticas y morales como pretenden algunas leyes que favorecen las practicas del aborto y de la eutanasia. Si algún médico movido por la presión y ante el temor de perder su trabajo, accede a practicar abortos y/o realizar actos de eutanasia, no solo estará atentando contra la ley natural que lleva inscrita en su corazón, atenta contra sí mismo y contra los derechos y la dignidad de las personas que bajo sus acciones pierden el don más preciado; la vida.

La objeción de conciencia(6) es un derecho subjetivo a resistir los mandamientos de la autoridad cuando contradicen los propios principios morales.

 Nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente(7), en el caso del aborto, ni a un enfermo terminal, o una persona que se encuentre en estado vegetativo persistente, en el caso de la eutanasia, y nadie tiene el derecho de coaccionar bajo ninguna ley a otra persona a realizar tales acciones.


Esther María Iannuzzo.


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(1) Cf. Catecismo de la Iglesia Católica. Compendio, Paulinas, Lima 2005, N.358.
(2) Cf. Ibid, N. 373.
(3) CONC. VAT. II; Gaudium et Spes, N. 16.
(4) Cf. Ibid, N. 17.
(5) Distinta a la ley revelada, la ley natural es lo que los seres humanos podemos conocer, por medio de la razón. Es lo que está al alcance de la razón sin recurso de la Fe.  La Ley Natural es “la participación de la criatura racional en la ley eterna”. Santo Tomas de Aquino.; Suma Teológica 1ª, 2ae, quest. 91, art. 2.
(6) Es el rechazo al cumplimiento de determinadas normas jurídicas por ser estas contrarias a las creencias éticas o religiosas de una persona. 
(7) CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Instr. Donum Vitae, sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación, 22 febrero 1987, Introd., 5.



miércoles, 20 de octubre de 2010

Edith Stein: “La Educación es una misión religiosa; el maestro es casi un mediador entre Dios y el discípulo”

Edith Stein.
(Santa Teresa Bendicta de la Cruz)
Edith Stein “era una pedagoga innata” así la han definido quienes la conocieron. Preocupada siempre por ofrecer lo mejor de sí a sus alumnos y de conducirlos a ellos a un pleno conocimiento de ellos mismos, consideraba que el maestro debe iniciar al discípulo en el conocimiento de Dios, de las leyes de la creación y debe conducirlo al Reino de los Cielos.

De acuerdo a esta visión de la acción educativa el educador es llamado por Dios a abrir el alma del alumno al influjo de la gracia y a desarrollar sus energías inactivas moldeándolas a imagen de Dios. Maestro y discípulo sirven y obedecen a Dios. El maestro manda pero no por autoridad propia sino como una tarea que ha recibido de lo alto. El alumno se somete al maestro no como a una autoridad terrena que dicta las leyes a su gusto, sino como a aquella Autoridad Superior que le ha dado al maestro una tarea y una dignidad.

Adhiriéndose a la “analogía entis”(1) de Santo Tomas de Aquino, Edith Stein, admite que en el alma humana exista una semilla de la imagen de Dios y para desarrollarla plenamente la persona tiene necesidad de la ayuda sobrenatural de la gracia y de la ayuda natural de la obra educativa humana. Si esta última le viene dada el alumno podrá acercase al cuadro ideal de perfección que le es innato.  

Edith Stein sostienen que una obra educativa verdaderamente fructuosa solo puede ser realizada por personas que estén profundamente formadas y preparadas para la profesión didáctica e indica que de tres maneras diferentes un maestro puede influir sobre sus alumnos: con la palabra que instruye, con la acción pedagógica y con el propio ejemplo personal. Estas tres maneras son el medio con el cual puede mover a sus alumnos a una participación intima al proceso formativo y señala que, la participación del maestro se limita a una mera influencia exterior ya que éste puede esforzarse para hacer vibrar las fibras profundas del ánimo de sus alumnos, puede ofrecerles su guía y su ayuda, pero, su obra formativa es siempre una mediación, porque cada educación es una auto-educación y cada formación es una auto-formación.

“Quien frecuenta la escuela de la Sagrada Escritura como discípulo diligente, llevará luego a su escuela al Salvador, y los niños sentirán que Él está entre ellos y que los ayuda en su trabajo, y así, Él tomará plena posesión de sus almas…El alma formada por la palabra de Dios continua, aun sin quererlo, a educar como educa la escritura”. Edith Stein.


Esther María Iannuzzo.



 
(1) Analogía del ente (Del latín «analogía entis»). Concepto metodológico central en la filosofía católica (Neotomismo, Escolástica, Tomismo, Tomas de Aquino). La analogía del ente implica que todo ser (trátese de un objeto material, de un fenómeno o de una idea) es parecido a otro y, al mismo tiempo, es distinto de él. Partiendo de este principio, la filosofía católica establece la escala jerárquica del ente. Por cuanto en la analogía del ente se considera que lo primario y determinante es la semejanza, la unidad, según la metafísica escolástica (Tomás de Aquino; entre los escolásticos modernos, Erich Przywara y otros), la causa, la fuente inicial de la multiplicidad cualitativa del ente no puede ser más que una fuerza exterior, sobrenatural: Dios, en quien coinciden todas las diferencias. De este modo, en el concepto de analogía del ente se da carácter absoluto a la identidad, a la semejanza de objetos» y fenómenos, mientras que sus diferencias cualitativas se reducen a cuantitativas. Dicho concepto fue introducido en la escolástica medieval.

lunes, 18 de octubre de 2010

Edwards. ¡No es el Nobel por la Ética!

P. Gonzalo Miranda, L.C.
Fundador y Profesor de la Facultad
de Bioética del Ateneo Pontificio Regina
Apostolorum de Roma.

¿Cuántos millones de niños no nacidos?

Roma, 10 de octubre 2010. Un periodista me pregunta: “¿por qué la iglesia se opone a la concesión del premio Nobel a Robert Edwards?”, pionero de la fecundación in vitro. No se trata de oponerse sino de distinguir: no le ha sido concedido el “Nobel por la ética” (que, afortunadamente no existe) sino el de la medicina. Viendo muchos comentarios, parecería en cambio que el reconocimiento por parte de la Academia de Oslo deba por fuerza eliminar toda duda y toda pregunta sobre los múltiples problemas éticos vinculados a la práctica de la fecundación artificial.

Se repite continuamente la cifra de cuatro millones de niños nacidos gracias a las investigaciones de Edwards. Y parece que, con estos números a la mano, cualquier intento de reflexión esta ya fuera de lugar. “El Vaticano prepara la hoguera mediática”, ha escrito alguno. Hay, sin embargo, una cosa extraña en el mundo de la fecundación artificial: no pocos operadores en este campo se arrepienten y cambian de trabajo. Conozco a varios.  Reflexionan, se interrogan, se atormentan… y a veces dejan las probetas, a pesar de las abundantes ganacias. ¿Han visto alguna vez a un ginecólogo atormentado en su conciencia por el hecho de que con su trabajo ayuda a los niños a venir a este mundo en la sala de parto?
Cuatro millones de niños nacidos. ¿Cuántos millones de niños no nacidos?, ¿Cuántos millones eliminados en estado embrional en el mismo momento en que sus hermanos eran transferidos en el vientre de la madre?, ¿Cuántos millones se encuentran hoy congelados en nitrógeno liquido, porque “sobran”?. No se trata tan solo de desviaciones o de incidentes imprevistos. Robert Edwards anunció haber obtenido ya embriones humanos in vitro en dos artículos científicos en los primeros años sesenta. Naturalmente, no soñaba ni siquiera, en aquel tiempo, en transferirlos al útero para darles la posibilidad de continuar viviendo. Embriones humanos producidos en laboratorio con el objeto de mejorar la técnica. Louise Brown(1) nació luego de que muchos embriones humanos habían sido sacrificados para poder obtener el resultado.
Se recurre a la escapatoria del “pre-embrión”. Se afirma que antes de la implantación en el útero es solo un “amasijo de células”  o un mero “proyecto de vida”, y ya está, problema resuelto. Para nada.  Los manuales de embriología humana continúan testarudos a enseñar que en el momento de la concepción comienza la existencia de un nuevo individuo, en la especie humana, un individuo humano. Y además, si no sobre los embriones, ¿queremos decir algo al menos sobre los niños que nacen de la fecundación in vitro? “Todos sanos” han escrito en estos días. Se ve que leen poco. En el presente abundan los artículos en las revistas científicas especializadas que evidencian toda una serie de problemáticas médicas, de ningún modo banales, sobre los hijos de la probeta.

He aquí algunos recientes:

- “Los niños nacidos de parejas infértiles, cualquiera que haya sido el tratamiento, corren un mayor riesgo de nacimiento prematuro y de bajo peso, condiciones asociadas con el retardo del desarrollo” (Pedriatic and Perinatal Epidemiology, marzo 2009).

- “Aunque la ICSI (Técnica muy utilizada hoy) es aceptada, permanecen las preocupaciones sobre su seguridad y sus potenciales riesgos para los niños”; tasa de malformaciones congénitas del 6,5% contra el 4% general (Gynecol Obstet Invest, enero 2010).

- “Diversos desordenes del imprinting(2) genético ocurren con una frecuencia significativamente superior en los niños concebidos con la reproducción asistida que en aquellos concebidos espontáneamente” (Ann Endocrinol, Paris, mayo 2010).

- “Hemos verificado un aumento moderado del riesgo de contraer cáncer en los niños concebidos con la FIVET” (Pediatrics, julio 2010).

Los verdaderos expertos del sector conocen estos y otros estudios preocupantes. Los apologistas de la fecundación artificial no lo quieren saber. La gente normal, sobre todo las parejas infértiles, deberían ser informadas. Por mera justicia. ¿Todo limpio, entonces? En realidad no. Y esto explica en parte la perplejidad y los abandonos de algunos operadores  del sector.

Se tendría luego que agregar toda una reflexión sobre el respeto de la dignidad de la persona en el modo de hacerla existir y venir a este mundo. Las personas se procrean no se producen. La persona es el fruto de un acto inter-personal de amor de los propios padres. Las técnicas que se pongan como ayuda a fin que el acto de amor en la donación sexual de los esposos pueda dar su fruto natural, se colocan en la lógica de la procreación. La fecundación in vitro es un acto de producción.

Me han respondido recientemente sobre un periódico, diciéndome que el niño nacido por fecundación artificial es fruto de un acto de amor; incluso similar al acto de amor creador de Dios. Se confunden las cosas. Puedo desear tener un hijo, como puedo desear tener un iPad. Y puedo, en ambos casos, poner los medios necesarios para obtenerlo, aun con sacrificios. Esto es amor en cuanto a voluntad de… No es éste el amor esponsal que genera un hijo. El hijo nace de un acto de amor entre los esposos no de un mero acto de voluntad para obtener el niño deseado. Lo entiende bien el técnico que toma conciencia de que es él, y solo él, el que causa la existencia del niño en su laboratorio. Una vez obtenidas las células necesarias de los futuros padres, ellos no tienen nada que ver. Podrían incluso, haber muerto en un accidente de regreso a su casa. El técnico puede continuar adelante y hacer surgir las nuevas vidas. 

¿Han sido resueltas todas las dudas sobre la reproducción asistida? No me parece. La concesión del Nobel a Robert Edwards ciertamente no las elimina. Antes bien, debería estimular la reflexión y el debate.



P. Gonzalo Miranda, L.C.

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(1) Primera persona nacida a partir de la Fecundación in Vitro (25 de julio del 1978 Oldham, Gran Manchester, Inglaterra).
(2) Fenómeno por el que un gen se expresa de manera diferente dependiendo de si es de procedencia materna o paterna.
* Este artículo ha sido traducido del original en Italiano al Español por Esther María Iannuzzo.
* Las notas a pie de pagina han sido colocadas por Esther María Iannuzzo.




viernes, 15 de octubre de 2010

CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE «MOTU PROPRIO» UBICUMQUE ET SEMPER

DEL SUMO PONTÍFICE BENEDICTO XVI
CON LA CUAL SE INSTITUYE EL CONSEJO PONTIFICIO
PARA LA PROMOCIÓN DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

La Iglesia tiene el deber de anunciar siempre y en todas partes el Evangelio de Jesucristo. Él, el primer y supremo evangelizador, en el día de su ascensión al Padre, ordenó a los Apóstoles: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado» (Mt 28, 19-20). Fiel a este mandamiento, la Iglesia, pueblo adquirido por Dios para que proclame sus obras admirables (cf. 1 P 2, 9), desde el día de Pentecostés, en el que recibió como don el Espíritu Santo (cf. Hch 2, 1-4), nunca se ha cansado de dar a conocer a todo el mundo la belleza del Evangelio, anunciando a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, el mismo «ayer, hoy y siempre» (Hb 13, 8), que con su muerte y resurrección realizó la salvación, cumpliendo la antigua promesa. Por tanto, para la Iglesia la misión evangelizadora, continuación de la obra que quiso Jesús nuestro Señor, es necesaria e insustituible, expresión de su misma naturaleza.

Esta misión ha asumido en la historia formas y modalidades siempre nuevas según los lugares, las situaciones y los momentos históricos. En nuestro tiempo, uno de sus rasgos singulares ha sido afrontar el fenómeno del alejamiento de la fe, que se ha ido manifestando progresivamente en sociedades y culturas que desde hace siglos estaban impregnadas del Evangelio. Las transformaciones sociales a las que hemos asistido en las últimas décadas tienen causas complejas, que hunden sus raíces en tiempos lejanos, y han modificado profundamente la percepción de nuestro mundo. Pensemos en los gigantescos avances de la ciencia y de la técnica, en la ampliación de las posibilidades de vida y de los espacios de libertad individual, en los profundos cambios en campo económico, en el proceso de mezcla de etnias y culturas causado por fenómenos migratorios de masas, y en la creciente interdependencia entre los pueblos. Todo esto ha tenido consecuencias también para la dimensión religiosa de la vida del hombre. Y si, por un lado, la humanidad ha conocido beneficios innegables de esas transformaciones y la Iglesia ha recibido ulteriores estímulos para dar razón de su esperanza (cf. 1 P 3, 15), por otro, se ha verificado una pérdida preocupante del sentido de lo sagrado, que incluso ha llegado a poner en tela de juicio los fundamentos que parecían indiscutibles, como la fe en un Dios creador y providente, la revelación de Jesucristo único salvador y la comprensión común de las experiencias fundamentales del hombre como nacer, morir, vivir en una familia, y la referencia a una ley moral natural.

Aunque algunos hayan acogido todo ello como una liberación, muy pronto nos hemos dado cuenta del desierto interior que nace donde el hombre, al querer ser el único artífice de su naturaleza y de su destino, se ve privado de lo que constituye el fundamento de todas las cosas.

Ya el concilio ecuménico Vaticano II incluyó entre sus temas centrales la cuestión de la relación entre la Iglesia y el mundo contemporáneo. Siguiendo las enseñanzas conciliares, mis predecesores reflexionaron ulteriormente sobre la necesidad de encontrar formas adecuadas para que nuestros contemporáneos sigan escuchando la Palabra viva y eterna del Señor.

El siervo de Dios Pablo VI observaba con clarividencia que el compromiso de la evangelización «se está volviendo cada vez más necesario, a causa de las situaciones de descristianización frecuentes en nuestros días, para gran número de personas que recibieron el bautismo, pero viven al margen de toda vida cristiana; para las gentes sencillas que tienen una cierta fe, pero conocen poco los fundamentos de la misma; para los intelectuales que sienten necesidad de conocer a Jesucristo bajo una luz distinta de la enseñanza que recibieron en su infancia, y para otros muchos» (Evangelii nuntiandi, 52). Y, con el pensamiento dirigido a los que se han alejado de la fe, añadía que la acción evangelizadora de la Iglesia «debe buscar constantemente los medios y el lenguaje adecuados para proponerles o volverles a proponer la revelación de Dios y la fe en Jesucristo» (ib., n. 56). El venerable siervo de Dios Juan Pablo II puso esta ardua tarea como uno de los ejes su vasto magisterio, sintetizando en el concepto de «nueva evangelización», que él profundizó sistemáticamente en numerosas intervenciones, la tarea que espera a la Iglesia hoy, especialmente en las regiones de antigua cristianización. Una tarea que, aunque concierne directamente a su modo de relacionarse con el exterior, presupone, primero de todo, una constante renovación en su seno, un continuo pasar, por decirlo así, de evangelizada a evangelizadora. Baste recordar lo que se afirmaba en la exhortación postsinodal Christifideles laici: «Enteros países y naciones, en los que en un tiempo la religión y la vida cristiana fueron florecientes y capaces de dar origen a comunidades de fe viva y operativa, están ahora sometidos a dura prueba e incluso alguna que otra vez son radicalmente transformados por el continuo difundirse del indiferentismo, del laicismo y del ateísmo. Se trata, en concreto, de países y naciones del llamado primer mundo, en el que el bienestar económico y el consumismo —si bien entremezclado con espantosas situaciones de pobreza y miseria— inspiran y sostienen una existencia vivida "como si Dios no existiera". Ahora bien, el indiferentismo religioso y la total irrelevancia práctica de Dios para resolver los problemas, incluso graves, de la vida, no son menos preocupantes y desoladores que el ateísmo declarado. Y también la fe cristiana —aunque sobrevive en algunas manifestaciones tradicionales y rituales— tiende a ser erradicada de los momentos más significativos de la existencia humana, como son los momentos del nacer, del sufrir y del morir. (...) En cambio, en otras regiones o naciones todavía se conservan muy vivas las tradiciones de piedad y de religiosidad popular cristiana; pero este patrimonio moral y espiritual corre hoy el riesgo de ser desperdigado bajo el impacto de múltiples procesos, entre los que destacan la secularización y la difusión de las sectas. Sólo una nueva evangelización puede asegurar el crecimiento de una fe límpida y profunda, capaz de hacer de estas tradiciones una fuerza de auténtica libertad. Ciertamente urge en todas partes rehacer el entramado cristiano de la sociedad humana. Pero la condición es que se rehaga la trabazón cristiana de las mismas comunidades eclesiales que viven en estos países o naciones» (n. 34).

Por tanto, haciéndome cargo de la preocupación de mis venerados predecesores, considero oportuno dar respuestas adecuadas para que toda la Iglesia, dejándose regenerar por la fuerza del Espíritu Santo, se presente al mundo contemporáneo con un impulso misionero capaz de promover una nueva evangelización. Esta se refiere sobre todo a las Iglesias de antigua fundación, que viven realidades bastante diferenciadas, a las que corresponden necesidades distintas, que esperan impulsos de evangelización diferentes: en algunos territorios, en efecto, aunque avanza el fenómeno de la secularización, la práctica cristiana manifiesta todavía una buena vitalidad y un profundo arraigo en el alma de poblaciones enteras; en otras regiones, en cambio, se nota un distanciamiento más claro de la sociedad en su conjunto respecto de la fe, con un entramado eclesial más débil, aunque no privado de elementos de vivacidad, que el Espíritu Santo no deja de suscitar; también existen, lamentablemente, zonas casi completamente descristianizadas, en las cuales la luz de la fe está confiada al testimonio de pequeñas comunidades: estas tierras, que necesitarían un renovado primer anuncio del Evangelio, parecen particularmente refractarias a muchos aspectos del mensaje cristiano.

La diversidad de las situaciones exige un atento discernimiento; hablar de «nueva evangelización» no significa tener que elaborar una única fórmula igual para todas las circunstancias. Y, sin embargo, no es difícil percatarse de que lo que necesitan todas las Iglesias que viven en territorios tradicionalmente cristianos es un renovado impulso misionero, expresión de una nueva y generosa apertura al don de la gracia. De hecho, no podemos olvidar que la primera tarea será siempre ser dóciles a la obra gratuita del Espíritu del Resucitado, que acompaña a cuantos son portadores del Evangelio y abre el corazón de quienes escuchan. Para proclamar de modo fecundo la Palabra del Evangelio se requiere ante todo hacer una experiencia profunda de Dios.

Como afirmé en mi primer encíclica Deus caritas est: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (n. 1). De forma análoga, en la raíz de toda evangelización no hay un proyecto humano de expansión, sino el deseo de compartir el don inestimable que Dios ha querido darnos, haciéndonos partícipes de su propia vida.

Por tanto, a la luz de estas reflexiones, después de haber examinado con esmero cada aspecto y haber solicitado el parecer de personas expertas, establezco y decreto lo siguiente:

Art. 1

§ 1. Se constituye el Consejo pontificio para la promoción de la nueva evangelización, como dicasterio de la Curia romana, de acuerdo con la constitución apostólica Pastor bonus.

§ 2. El Consejo persigue su finalidad tanto estimulando la reflexión sobre los temas de la nueva evangelización, como descubriendo y promoviendo las formas y los instrumentos adecuados para realizarla.

Art. 2
La actividad del Consejo, que se lleva a cabo en colaboración con los demás dicasterios y organismos de la Curia romana, respetando las relativas competencias, está al servicio de las Iglesias particulares, especialmente en los territorios de tradición cristiana donde se manifiesta con mayor evidencia el fenómeno de la secularización.

Art. 3
Entre las tareas específicas del Consejo se señalan:

1. profundizar el significado teológico y pastoral de la nueva evangelización;

2. promover y favorecer, en estrecha colaboración con las Conferencias episcopales interesadas, que podrán tener un organismo ad hoc, el estudio, la difusión y la puesta en práctica del Magisterio pontificio relativo a las temáticas relacionadas con la nueva evangelización;

3. dar a conocer y sostener iniciativas relacionadas con la nueva evangelización organizadas en las diversas Iglesias particulares y promover la realización de otras nuevas, involucrando también activamente las fuerzas presentes en los institutos de vida consagrada y en las sociedades de vida apostólica, así como en las agregaciones de fieles y en las nuevas comunidades;

4. estudiar y favorecer el uso de las formas modernas de comunicación, como instrumentos para la nueva evangelización;

5. promover el uso del Catecismo de la Iglesia católica, como formulación esencial y completa del contenido de la fe para los hombres de nuestro tiempo.

Art. 4

§ 1. Dirige el Consejo un arzobispo presidente, con la ayuda de un secretario, un subsecretario y un número conveniente de oficiales, según las normas establecidas por la constitución apostólica Pastor bonus y el Reglamento general de la Curia romana.

§ 2. El Consejo tiene miembros propios y puede disponer de consultores propios.

Ordeno que todo lo que se ha deliberado con el presente Motu proprio tenga valor pleno y estable, a pesar de cualquier disposición contraria, aunque sea digna de particular mención, y establezco que se promulgue mediante la publicación en el periódico «L'Osservatore Romano» y que entre en vigor el día de la promulgación.

Castelgandolfo, 21 de septiembre de 2010, fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista, año sexto de mi pontificado.


BENEDICTUS PP. XVI

 


Instituido el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización

Mons. Rino Fisichela.
“La Iglesia tiene el deber de anunciar siempre y en todas partes el Evangelio de Jesucristo”.

Benedicto XVI.

El martes 12 de octubre en la Oficina de Prensa de la Santa Sede tuvo lugar la presentación del Motu Proprio del Papa Benedicto XVI “Ubicumque et semper” con el que se instituye el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. La presentación del documento estuvo a cargo de Mons. Rino Fisichela quien ha sido nombrado por el Santo Padre como presidente de este nuevo dicasterio.
 
Mons. Rino Fisichela señaló que “La falta de conocimiento de los pilares básicos de la fe está llevando a comportamientos y juicios morales muchas veces en contraste con la propia fe” e indicó que el “objetivo del nuevo dicasterio es encontrar las formas adecuadas para renovar el anuncio del Evangelio ante tantos bautizados que no comprenden ya el sentido de pertenencia a la comunidad cristiana y que son víctimas del subjetivismo de nuestro tiempo”.

Mons. Rino Fisichella viene de ocupar los cargos de Rector de Pontificia Universidad Lateranense y de Presidente de la Pontificia Academia para la Vida.

Este nuevo dicasterio ha sido creado por el Santo Padre con la forma de “Pontificio Consejo” con el objetivo de promover una renovada evangelización en los países de occidente que están viviendo una "progresiva secularización de la sociedad y una suerte de "eclipse" del sentido de Dios". Funcionará con la colaboración de las conferencias episcopales, favorecerá el uso de las formas modernas de comunicación para difundir el Evangelio y promover el uso del Catecismo de la Iglesia Católica.


Esther María Iannuzzo.


Dedinición de algunos términos:

Motu Proprio:
Un “Motu Proprio” es un documento de la Iglesia Católica emanado por el Papa por su propia iniciativa y autoridad.
Se suele tratar de documentos breves, que afectan a cuestiones concretas.
Utilizado como expresión para indicar que se hace algo espontáneamente, sin responder a petición previa.

Dicasterio:
Etim.: Del griego: Tribunal
Antiguamente se llamaba dicasterio a todo tribunal de la Curia Romana del que no formaba parte un cardenal.
En la actualidad, Dicasterio es el nombre genérico para las agencias del gobierno de la Iglesia que componen la Curia Romana. Entre los dicasterios están: la Secretaría de Estado, las Congregaciones, los tribunales, consejos, oficios, comisiones y comités.
A cada dicasterio el Papa delega una función en servicio del gobierno de la Iglesia.

viernes, 8 de octubre de 2010

Déjate fundir, no te resistas… Cómo templar el acero.

Dios nos prueba como el oro en el crisol,  hay que fundirse para brillar, ¿realmente es necesario pasar por la vida con tantas pruebas, por tantos desencantos?, ¿la vida no sería más bella y más amable sin tantos contratiempos? Platicando con un joven le dije: todo sirve de bien para quien ama y tiene fe, realmente es aquí cuando entendemos que Dios escribe recto en líneas torcidas. Necesitamos dejarnos moldear, no poner resistencia; para que Dios vaya haciendo su obra en nosotros. Entender, seguir y dejarnos conducir por este principio no es fácil, pero es aquí en donde está la verdadera solución. Estoy seguro que todos nosotros queremos alcanzar la auténtica felicidad y sobre todo la realización personal en nuestra vida, es decir, cumplir la misión para la cual Dios N.S. nos ha creado. No nos debemos desanimar, no nos podemos desanimar, el camino es arduo y complejo, pero sabemos que no estamos solos. Un árbol para que dé buenos frutos necesita ser podado, tiene que experimentar el dolor de que alguien corte todas aquellas ramas secas, inútiles y que le restan fuerzas, así es nuestra vida. Espero que esta historia que a continuación te narro, te ayude un poco más en tu camino…

Se cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena de excesos, decidió entregar su alma a Dios. Durante muchos años trabajó con ahínco, practicó la caridad, pero a pesar de toda su dedicación, nada parecía andar bien en su vida, muy por el contrario, sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día. Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó:

“Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar. No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado”.

El herrero no respondió enseguida, él ya había pensando en eso muchas veces sin entender lo que acontecía con su vida, sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar y terminó por encontrar la explicación que buscaba. He aquí lo que dijo el herrero:

"En este taller yo recibo el acero aún sin trabajar y debo transformarlo en espadas. ¿Sabes tú cómo se hace esto?

Primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal hasta que se pone al rojo vivo; enseguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada. Luego la sumerjo en un balde de agua fría y el taller entero se llena con el ruido y el vapor, porque la pieza estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura.


Tengo que repetir este proceso hasta obtener la espada perfecta, una sola vez no es suficiente”. El herrero hizo una larga pausa, y siguió: “A veces el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento; el calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras. En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de fierro viejo que ves a la entrada de mi herrería”.

Hizo otra pausa más, y el herrero terminó: “Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones. Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío e insensible como el agua que hace sufrir al acero. Pero la única cosa que pienso es: Dios mío, no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí. Inténtalo de la manera que te parezca mejor, por el tiempo que quieras, pero nunca me pongas en la montaña de fierro viejo de las almas”.

Para que un día yo también pueda decir.....“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” (2 Timoteo 4, 7)

P. Dennis Doren, L.C.

ddoren@legionaries.org

domingo, 3 de octubre de 2010

Quiero ser tan alta como tú

Quiero ser tan alta como tú es una frase que cita Teresa, la joven novia del Taller del Orfebre, obra de Karol Wojtyla que es una meditación sobre el sacramento del matrimonio.
 En la obra Teresa evoca el momento en el que su ya marido Andrezej le pide que se case con él. Andrezej en ese momento preguntó a Teresa: ¿Quieres ser la compañera de mi vida? Él no pregunta ¿Quieres ser mi esclava?, ¿quieres estar sometida a mí y a mi voluntad por el resto de tu vida?
Él le ofrece vivir juntos una relación en la ambos estarán al mismo nivel. Tú serás mi compañera y te trataré como tal. Por su parte Teresa entiende el sentido de estas palabras y decide buscarse para la boda unos zapatos de tacón muy alto para verse tan alta como él.

Los esposos poseen igual dignidad de personas por lo tanto ambos están al mismo nivel en todos los aspectos.

Quiero ser tan alta como tú, significa ante todo que la mujer se reconoce a sí misma como una igual al hombre en cuanto a dignidad y que ella merece ser amada, tratada y respetada de acuerdo a esa dignidad.

La mujer en el matrimonio es una compañera del esposo y no una esclava. En el matrimonio ambos están el uno al cuidado del otro. Ambos deben organizarse para compatibilizar la vida familiar con la vida profesional. Ambos tienen el compromiso de acercar cada vez más al cónyuge a Dios y de ayudarlo a crecer en santidad.

Es importante, para la mujer que espera ser trata al mismo nivel y con respeto luego del matrimonio, mantener y manifestar esa dignidad y ese respeto por sí misma antes del matrimonio. El respeto en la pareja no inicia a partir del matrimonio, debe existir incluso antes de que inicie la relación de noviazgo y debe mantenerse en todo momento a lo largo de este.

Es muy difícil que luego del matrimonio se viva una relación de igualdad y de respeto si no se ha vivido antes de este.

La mujer que espera ser tratada a un mismo nivel, es decir no como un ser inferior a su marido, debe fijarse bien en quién y cómo es el hombre en el que coloca su corazón porque si se trata de un hombre que no se respeta a sí mismo no podrá nunca esperar que la respete a ella.

Para que un matrimonio esté a la altura de la unión querida por Dios entre el hombre y la mujer al principio de la creación, ambos, hombre y mujer, deben estar a la altura de ese compromiso que es un compromiso de amor, de respeto y de cooperación el uno con el otro, y que tiene su raíz en el amor de Dios hacia la humanidad que les ha creado hombre y mujer, diferentes pero complementarios, con igual dignidad y con la misión de poblar la tierra y dominarla (1) .

 
Esther María Iannuzzo.

 

(1) Gn 1,28.



miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Cómo se maneja el negocio del aborto?, ¿Quiénes están detrás de este negocio?...BLOOD MONEY, el valor de la vida. Un documental norteamericano que responde a estas interrogantes.

Blood Money es un documental protagonizado por Alveda King, sobrina de Martin Luther King, quien se sometiera a un aborto. Ella narra toda la crudeza que hay detrás del aborto y quiénes están detrás de esto.

En este documental también se muestra a uno de los directivos de la International Planned Parenthood Federation (IPPF),(Federación Internacional de Planificación de la Familia), conocida como una multinacional del aborto, que declara: “Teníamos preparado un plan para realizar abortos, se trataba de acabar con la inocencia de las niñas, apartarlas de sus padres, y convertirnos en sus asesores en sexo, de modo que acudieran a nosotros para que les pudiéramos dar anticonceptivos de bajas dosis y preservativos defectuosos. Nuestra meta era realizar entre 3 y 5 abortos a cada niña de entre 15 y 18 años”.

Planned Parenthood Federation (IPPF), es la organización más grande de promoción del aborto en el mundo y posee más de cien filiales. Fue fundada en la India en 1952. Actúa contra las leyes que se oponen al aborto en el mundo. Esta organización está respaldada y financiada por: El Fondo de las Naciones Unidas para la Población, La UNICEF, La Organización Mundial de la Salud (OMS) e importantes y poderosas multinacionales.

A través de Planned Parenthood Federation (IPPF) la ONU promueve su programa llamado de “Salud sexual y reproductiva” que incluye la iniciación a las relaciones sexuales a muy temprana edad, anticoncepción, aborto, homosexualidad, bisexualidad.

Otras de la interrogantes a las que responde el documental Blood Money son: el por qué quienes defienden el aborto se resisten a que la mujer pueda ver a su bebé antes de someterse a un aborto y porqué no quieren que se les hable de las trascendencias de este acto.

Todos los bautizados, los seguidores de Jesús estamos llamados a defender la vida y a hacer conocer todo lo que implica un aborto, desde todos los ámbitos, los intereses que se esconden detrás de este drama y las consecuencias para todos los afectados. También debemos de acuerdo a nuestros medios y posibilidades apoyar a las instituciones y a las personas que se gastan por defender la vida de los más indefensos.

Esther María Iannuzzo.


Nota: La organización española pro-vida Hazte Oir promueve en su pagina este documental ante su próxima proyección en ese país.
http://www.hazteoir.org/node/33084


Blood Money - famosos por la vida.mp4

sábado, 25 de septiembre de 2010

En el año Internacional de la Juventud: Chiara “Luce” Badano, un modelo de vida para los jóvenes.


Chiara Luce Badano

Hoy 25 de septiembre de 2010 se ha celebrado una gran fiesta en el Santuario de Nuestra Señora del Divino Amor en Roma, el motivo: la beatificación de la joven italiana Chiara Badano, miembro del Movimiento de los Focolares. Una fiesta repleta de jóvenes venidos de los cinco continentes que ven en Chiara un ejemplo a seguir.

Chiara Badano, mejor conocida como Chiara “Luce” Badano, mantuvo una relación muy estrecha con Chiara Lubich fundadora del Movimiento de los Focolares, quien le colocó el nombre “Luce” (luz), porque decía ver en Chiara la luz del Espíritu Santo. De ella también decía: “se ha jugado la vida por un gran ideal; Dios”.

Chiara Badano una joven de nuestros tiempos (29-10-1971 /07-10-1990) que tuvo las misma inquietudes que tienen todos los jóvenes de hoy; estudiaba, cantaba, se destacaba jugando al tenis, compartía con sus amigos y soñaba con ser aeromoza.

Desde pequeña compartía sus cosas y sus juguetes con los demás. Ahorraba dinero para dárselo a los que ella llamaba “los negritos”, los africanos y luego de su muerte continuó dando de sí ya que antes de morir aceptó donar sus corneas. En la emotiva ceremonia de beatificación, llena de simbolismos alusivos a la vida de Chiara, estaban presentes una representación de “sus negritos” y también uno de los jóvenes que gracias a ella puede ver. Se ha dado toda ella, antes y después de su muerte, que gran ejemplo en un mundo en el que imperan el egoísmo y el colocarse antes que los demás.

A tan solo un mes de que la ONU proclamara el Año Internacional de la Juventud, la iglesia, ha exaltado la figura de Chiara Luce Badano y la erige como modelo principalmente para los jóvenes.

La ONU a través de sus programas propone a los jóvenes sexo libre, anticoncepción, aborto, homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad.

Chiara Luce Badano, representa la castidad, el dominio de sí, el heroísmo al aceptar la voluntad de Dios en su vida cuando a los 17 años un cáncer óseo se presenta para acabar con sus sueños de juventud y pone fin a su vida cuando tiene 18. Fueron meses de intenso dolor y de sufrimientos. No buscaba evadir el dolor, lo sufría con alegría porque decía era lo único que podía ofrecerle a Dios. Ante los avances de su enfermedad y la inefectividad de los tratamientos y de las operaciones realizadas que hacían ver la proximidad de su muerte ella decía: “¡Por ti, Jesús, si lo quieres tú, lo quiero también yo!”.

Cuenta su madre que antes de morir Chiara quiso despedirse de todos los que se encontraban fuera de su habitación orando por ella y su madre notó como se despedía de manera muy especial de los jóvenes. Al marcharse todos su madre le dijo que había notado la manera como ella había saludado a los jóvenes y ella le dijo: “Los jóvenes solo tienen una vida y deben emplearla bien, es decir, deben darle un buen sentido, seguir un proyecto de vida y cumplir la misión que Dios les ha encomendado”.

Gracias por tu testimonio de vida Chiara Luce, “Clara Luz”,

¡Luz para el mundo!


Esther María Iannuzzo.



Chiara "Luce" Badano

jueves, 16 de septiembre de 2010

EL PODER DEL AMOR


Tolstoi narra en uno de sus cuentos la historia de un zapatero que, regresando una noche a su casa, encontró un andrajoso desconocido en la puerta de una iglesia. Lo llevó consigo a casa y su mujer le recibió con bastantes malos modos. A medida que la mujer multiplicaba sus asperezas, el desconocido se iba haciendo cada vez más pequeño. A cada palabra cruel, su rostro se arrugaba; pero cuando la mujer le dio de comer, el desconocido empezó a crecer en tamaño y hermosura. Explicaba Tolstoi que el desconocido era un ángel que había caído del cielo, y que por eso no podía vivir más que en una atmósfera de bondad y de amor.

Según las apariencias todo lo lograría el poder, pero la experiencia muestra que es el amor el que todo lo puede. Es el amor el que apacigua e ilumina.

Es el amor el que une y el que alegra, es el amor el que acerca y el que cura. Sólo el amor nos hace de verdad hijos de Dios y hermanos de los demás.

Todo lo puede el amor, pero muchos tienen que sufrir serios golpes antes de aprender que el amor está por encima del poder y el poseer. Cuesta aprender que:

No hay dificultad por muy grave que sea, que el amor no supere.

No hay enfermedad por muy grave que sea, que el amor no sane.

No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no abra.

No hay distancias por muy extremas que sean, que el amor no acorte.

No hay muro por muy alto que esté, que el amor no derrumbe.

No hay pecado por muy grave que sea, que el amor no redima.

No importa cuán serio sea un problema o cuán desesperada una situación, el amor tiene poder para superar todo esto, porque el amor todo lo vence.

No olvidemos nunca que éste es el distintivo de Dios. Él mismo es amor, y está dispuesto a salir a nuestro encuentro para acogernos, acompañarnos y ayudarnos a salir adelante, pero sobre todo, está dispuesto a llenarnos de su amor. ¿Cuál es la fuerza de tu amor?, ¿ella proviene de Dios?, ¿te dejas cautivar por Él?, ¿te dejas perdonar por Él?, ¿vences todas las dificultades gracias al poder del amor que hay dentro de tí?


El amor no es un mero sentimiento, es mucho más que eso, es una fuerza, una potencia, es un don de Dios eterno. Efectivamente, el Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, por el Espíritu Santo que se nos ha dado, nos diría San Pablo. Ahora nos toca darlo, y así, iluminar a nuestro mundo, a nuestra sociedad, a nuestra familia. Seamos esa antorcha de amor, que tantos hoy necesitan para caminar con paz y serenidad.


P. Dennis Doren, L.C.

ddoren@legionaries.org

lunes, 13 de septiembre de 2010

La Empatía Femenina.

Siempre se ha dicho que las mujeres tenemos un sexto sentido, que somos capaces de ver y de percibir más allá de lo que aparentemente se ve y sucede. Podemos percibir lo que alguien siente e incluso lo que ha hecho o está por hacer.

Eso que llamamos el sexto sentido de la mujeres es lo que se conoce como empatía(1) , que en la mujeres está más desarrollada que en los hombres.

Ya a la edad de un año las niñas reaccionan con empatía ante el dolor de los otros expresando su solidaridad con miradas tristes, palabras y gestos consolatorios. Las mujeres tienen mayor tendencia que los hombres a consolar a los demás aun cuando sean desconocidos.

El resultado de diversas investigaciones ha demostrado que ya desde los tres años las niñas superan a los niños en la llamada “teoría de la mente” que es la capacidad de intuir el pensamiento y las intuiciones de los demás. La Teoría de la mente es la componente cognitiva de la empatía.

A los siete años las niñas saben evaluar si alguien ha hecho algo de inapropiado, esto demuestra que son más empáticas.

Las mujeres somos más sensibles a las expresiones del rostro, más capaces para comprender la comunicación no verbal, mejores para detectar los sutiles matices del tono de voz o de la mímica facial y hacer uso de todo ello para determinar el carácter de una persona.

A las mujeres les atrae más establecer relaciones altruistas de apoyo mutuo que presupongan una buena capacidad empática. Los hombres son más atraídos por el poder, la política y la competencia.

Las muchachas son más cariñosas con las amigas; se sienta una al lado de la otra, se acarician el cabello, se tocan, se miran a los ojos. Están más pendientes de la evolución de la amistad y les preocupa que esta pueda terminarse. Las amigas se revelan los secretos entre ellas así como sus miedos y sus debilidades.

Las mujeres piensan más en los que puede sentir el otro si es incluido, excluido, controlado, dejado libre, dominado o tratado al mismo nivel.

Las mujeres también son más empáticas en lo que a comunicación se refiere, dejan espacio al punto de vista del interlocutor haciendo menos énfasis en la diferencia de opiniones. El hombre tiende más a enfatizar en las diferencias y a no respetar las opiniones ajenas.

La mujer utiliza la comunicación indirecta con el objetivo de evitar el enfrentamiento directo y, por tanto, facilitar el entendimiento (ella es la del cerebro comunicador).

Cuando la conversación se produce entre dos mujeres no hay problema porque ambas emplean los mismos recursos y hablan el mismo idioma.

Los varones aman más los juegos de equipo en los que están presentes las reglas, las niñas a los seis años de edad en un 99% prefieren jugar con las muñecas que es un juego libre de reglas en el que están presente el acudir a la muñeca y brindarle afecto.

El hecho de que el autismo sea fuertemente prevalente en los hombres, con relación a las incidencias de autismo en las mujeres, ha llevado a muchos estudiosos a teorizar una relación entre autismo y capacidad de sistematización y organización del cerebro masculino. Según esta controversial teoría, el cerebro autístico sería una versión extrema del cerebro masculino en el cual las capacidades empáticas se encuentran reducidas.

La capacidad para la empatía es un componente fundamental de la comunicación entre los individuos y favorece la puesta en acto de habilidades sociales fundamentales, como el aprendizaje a través de la observación, y la comprensión de las necesidades y los deseos de los demás. En teoría esta capacidad consiente de optimizar las interacciones entre individuos.

El hemisferio cerebral derecho está más conectado a los procesos emocionales del sistema límbico, elabora las emociones de un modo que no lo logra el hemisferio izquierdo. El hemisferio izquierdo es el hemisferio verbal, lingüístico, consciente.

El hemisferio derecho es importante para la empatía, para la comunicación de las emociones y para la regulación de procesos fisiológicos. La amígdala(2) también es fundamental para la empatía, a la amígdala llega la palabra.

Neuronas Espejo.
Otra responsables de la capacidad para la empatía son las llamadas neuronas espejo(3) . El individuo tiene una capacidad innata y preprogramada de internalizar, incorporar, asimilar, imitar, etc., el estado de otra persona, y las neuronas espejo son la base de esta capacidad.

Las mujeres tienen un 11% más de neuronas en la zona del cerebro dedicada a las emociones y a la memoria y debido a que ellas cuentan con más neuronas espejo son mejores al observar las emociones.

Pruebas han demostrado que las mujeres poseen más interconexión entre ambos hemisferios del cerebro. Las mujeres utilizan los dos hemisferios a la vez para razonar e incluso las fibras nerviosas que enlazan ambos hemisferios son más gruesas en las mujeres.

En las mujeres la amígdala izquierda es más activa y tiene más conexiones con otras regiones del cerebro. Las emociones afectan más el cerebro femenino.

Se pone en duda que el hombre pueda llegar al mismo nivel empático que la mujer. Puede llegar a niveles muy altos pero no iguales.

La empatía puede ser aumentada con técnicas psicoterapéuticas en grado de sensibilizar al individuo. Esto se logra creando nuevos recorridos neuronales.

Esther María Iannuzzo.

 
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(1) La Empatía: llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.
     En las ciencias psicosociales y en las neurociencias cognitivas, el término se refiere a la capacidad de percibir, imaginar y tener una comprensión directa de los estados mentales y de los comportamientos ajenos.

(2) La amígdala cerebral es un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales de los vertebrados complejos, incluidos los humanos. La amígdala forma parte del sistema límbico (término últimamente en desuso por su imprecisión), y su papel principal es el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales.
 
(3) Se denominan neuronas espejo a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal o persona desarrolla la misma actividad que está observando ejecutar por otro individuo, especialmente un congénere.
    En las neurociencias se supone que estas neuronas desempeñan un importante rol dentro de las capacidades cognitivas ligadas a la vida social, tales como la empatía (capacidad de ponerse en el lugar de otro) y la imitación. De aquí que algunos científicos consideren que la neurona espejo es uno de los más importantes descubrimientos de las neurociencias en la última década.
    También se ha sugerido que las disfunciones del sistema espejo podrían ser la causa subyacente de algunos desórdenes cognitivos, tales como el autismo.
    En los seres humanos, las neuronas espejo se encuentran en la corteza frontal inferior, cerca del área de Broca, una región del lenguaje.

Daniel Goleman, autor del libro "La inteligencia emocional", afirma que estas neuronas detectan las emociones, el movimiento e incluso las intenciones de la persona con quien hablamos, y reeditan en nuestro propio cerebro el estado detectado, activando en nuestro cerebro las mismas áreas activas en el cerebro de nuestro interlocutor, creando un "contagio emocional", o sea, el que una persona adopte los sentimientos de otra.